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El sector de la fruta dulce se analizó en Alcañiz
Martes, 03 de Octubre de 2017 00:00

El sector de la fruta dulce se analizó ayer en Alcañiz, que fue sede de la primera sesión de las jornadas sobre el mercado de la fruta de hueso organizadas por el Gobierno de Aragón.

“La Administración no le sacará las castañas del fuego al sector”, afirmó en la mesa redonda que tuvo lugar en el Palacio Ardid el economista agrario Tomás García Azcárate en referencia a la reciente crisis de la fruta de hueso. “Han pasado los tiempos de mirar a las diputaciones, ahora hay que mirar al mercado”, añadió para defender su apuesta por lo que denominó “factor humano” y que se traduce, entre otras cosas, en la opción que el sector de la fruta debe tomar para ordenar la oferta por sí mismo.

José Antonio García, director de la Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo, explicó el funcionamiento de una interprofesional que centra sus esfuerzos en la ordenación de la oferta y que ya empieza a ser conocida como “el caso de éxito del limón”.

García indicó que una interprofesional no es la solución, pero es una herramienta útil con muchas funciones. “Hemos conseguido meter en la cabeza de los clientes que un kilo de limón no puede comprarse en almacén por debajo de un euro, ese es el patrimonio más importante que tenemos”, dijo.

Aunque otras interprofesionales se centran en la promoción de sus productos, García indicó que ellos han renunciado a influir en la demanda, pero no en la oferta.

Según García, todo debe partir de un examen autocrítico dentro del sector, que debe dejar de culpar a enemigos externos, porque el principal está dentro. “La época de sacar tractores y quemar neumáticos ha pasado”, opinó, para añadir que precisamente cuando no tienen competencia internacional es cuando más bajos están los precios.

En este aspecto coincidió con Azcárate, que, con respecto a la crisis, mantiene que “la hemos provocado los españoles solos, sin ayuda de nadie”. No ha habido importaciones dañinas y la culpa ya no es de los rusos: “hemos tenido un exceso de oferta frente a la demanda y a partir de ahí han salido una serie de falsos culpables y falsas soluciones”.

 

Entre las falsas soluciones, dijo, se encuentra la retirada, que comparó con una aspirina que quita el dolor pero no soluciona el problema, y el arranque de plantaciones. Estas medidas, en todo caso, pueden ser contempladas, según dijo, en un marco global en torno a la ordenación de la oferta.

Lo que se haga, de todos modos, ha de nacer del sector, no de la Administración, según ha precisado José Antonio García, para quien es fundamental que exista en este “una conciencia colectiva de que lo necesario es buscar el beneficio y el equilibrio de toda la cadena”.

El tercer participante en la mesa fue José Miguel Herrero, quien anunció que la Agencia de Información y Control Agroalimentarios va a lanzar un plan específico de vigilancia de los contratos y los plazos de pago en el sector de la fruta de hueso que tendrá una especial incidencia en Aragón, donde “según se cuenta, se ha entregado mucha fruta sin contrato”.

Perseguir esta práctica prohibida es una de las funciones de la agencia y su consejo asesor, en el que están representados los productores, fue el que pidió este plan en el que ahora se trabaja.

Herrero lamentó que el miedo de la parte más débil de la cadena alimentaria haga que ésta no se atreva a presentar denuncias, lo que dificulta el trabajo, pero ha indicado, no obstante, que la citada asociación también actúa de oficio “cuanto tiene indicios de que alguien está vulnerando la ley de la cadena alimentaria”.

El plan de vigilancia contempla visitas a entidades comercializadoras y a productores y quienes hayan recogido fruta sin contrato serán sancionados. En este punto, el director de la asociación indicó que las sanciones nunca son para los productores salvo que se nieguen a colaborar, ya que la ley interpreta que ellos son el eslabón débil de la cadena y únicamente sanciona al fuerte.

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