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Andorra. José Quesada y Juan José Montiel, ganadores del “Juan Martín Sauras”
Escrito por Violeta Amada   
Lunes, 21 de Mayo de 2018 00:00

José Quesada, ganador del Primer PremioJosé Quesada, ganador del Primer Premio

El vigésimo tercer concurso de relatos cortos “Juan Martín Sauras”, que organiza la biblioteca municipal de Andorra, premiará a sus ganadores el próximo jueves, a las 18:30 h., en el salón de actos de la Casa de Cultura. Se trata de José Quesada, residente en Sevilla,  y de Juan José Montiel, residente en Alcalá la Real (Jaén), que recibirán 1.200 euros y 600 euros, respectivamente.

Se han presentado 534 relatos de distintos lugares de España y de otros 21 países (Argentina, Francia, Uruguay, Cuba, Chile, USA, Alemania, Israel, República Checa, México, Canadá, Venezuela, Colombia, Nicaragua, Brasil, Kenia, Perú, Hungría, Egipto, Italia y Portugal).

PRIMER PREMIO (1200 €)

Título del Relato: “La estrategia del camaleón”
Lema/Seudónimo: Marina Abila
Autor: JOSÉ QUESADA MORENO
Reside: Sevilla

“Supongo que el bullying  es más viejo que la palabra inglesa que lo define. Yo lo conocí, en carne de otros, cuando no sabía ni una palabra de inglés y cuando el acoso escolar no tenía nombre que lo acotase. Ni en inglés ni en español.
Hacerse un hombre formaba parte de la educación que impartían los hermanos de aquella lejana institución de mis primeros años de estudio. Este cuento es un trasunto de aquellos abusos entre escolares, de aquella educación férrea y sin concesiones a ninguna otra máxima distinta a la letra con sangre entra. Es una historia sin héroes ni vencedores y sin mayores pretensiones que la de conmover siquiera un poco al que vea reflejado en ella algún episodio de su pasado escolar o al que lo viva, hoy día, en cualquiera de sus dos orillas; esa donde medran los abusadores o esta donde se refugian, silenciosos, temerosos de moverse, acurrucados, mimetizados como camaleones, los que sufren el acoso brutal de aquellos seres cobardes de la otra margen. Pero sobre todo, a los que nadan entre las dos aguas, sin mojarse y sin atreverse a salir de su invisibilidad, y sin cuyo concurso esa palabra inglesa seguirá definiendo una práctica ruin y despiadada”.

SEGUNDO PREMIO (600 €)

Título del relato: “Breve tratado para limpiar un violín”
Lema/Pseudónimo:  Mistral Martel
Autor: JUAN JOSE MONTIEL GÁLVEZ
Reside: Alcalá la Real (Jaén)

“Escribir sobre los que sufren, sobre los que esconden historias tristes y duras, es siempre más interesante que hacerlo sobre aquellos cuyas vidas están amparadas por la previsibilidad. Cuando anidó en mi mente la idea de escribir “Breve tratado para limpiar un violín” supe enseguida que tenía que componerse en frases cortas, que serían como flashes para retratar la vida en el alambre de Andrea y su pequeño Leo. El relato escrito en dos tiempos que se alternan, como un flash back intermitente, trata de contraponer dos épocas de la vida de la protagonista, la de la caída de la dictadura de Ceausescu y el posterior hundimiento económico de Rumanía, y la actual, en una España en la que Andrea arrastra su nacionalidad como un estigma que vuelve a condenarla. El mensaje es doble, el de la fragilidad de la felicidad y el de la esperanza como premio para aquellos que no se rinden nunca, para aquellos que se levantan siempre, por más patadas que les dé el mundo. Esta es también una historia contra la injusticia de los estereotipos, que a veces se encuentran tan arraigados que sus propios portadores llegan a asimilarlos como algo que quizá merecen por alguna razón.
Es cierto, el gris está muy presente. Está en los cielos casi nucleares de Bucarest, también en la pensión mísera en la que Andrea trata de salir adelante luchando como una gata panza arriba con su pequeño. Pero también una luz que se enciende al final del túnel, porque el mundo es de los que resisten y de los que nunca dejan de soñar.
Este comentario no estaría completo si no tuviera unas palabras de gratitud para el gran Mircea Cartarescu, entre cuyas páginas viajé por algunos de los paisajes de plomo de aquel Bucarest de pesadilla que ya, afortunadamente, no existe”.

 

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