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Taxista de Alcorisa, víctima de una red de estafas a nivel nacional
Escrito por Violeta Amada   
Martes, 25 de Septiembre de 2018 01:00

Fotografía de la trama (Guardia Civil)Fotografía de la trama (Guardia Civil)

La Guardia Civil ha desarticulado una organización delictiva especializada en estafas a taxistas de poblaciones de A Coruña, Córdoba, Jaén, Lugo y Teruel, entre los que hay una víctima de Alcorisa, la empresa Taxi Jorge.

Hay un detenido y cuatro investigados, de entre los 19 y los 60 años de edad, oriundos de Colombia, Cuba y República Dominicana, afincados todos ellos en Gijón (Asturias). Se les imputan delitos de blanqueo de capitales, falsedad documental, usurpación de estado civil y estafa continuada.

El total del dinero estafado superaba los 65.000 euros. Concretamente, a la empresa alcorisana le fueron estafados 400 euros, que todavía no ha recuperado.

Según explica Noemí Sancho desde “Taxi Jorge”, llamaron a su marido, el responsable de la empresa de Alcorisa, para encargarle el traslado de cuatro personas al aeropuerto de Madrid, pero le pidieron el favor de que pagase parte de los cuatro billetes de avión de sus supuestos clientes (100 euros por cada uno), algo que el taxista hizo confiado, ya que los estafadores se hacían pasar por trabajadores de aseguradoras. Nunca tuvo que ir a Madrid, puesto que no existían tales pasajeros.

Todavía no ha recuperado los 400 euros.

Principalmente, los estafadores obtenían información de sus víctimas a través de redes sociales (teléfonos, zona de trabajo, localidades próximas, vías de comunicación de la zona y aeropuertos más cercanos). Dirigían sus estafas a víctimas concretas.

Llamaban por teléfono a los taxistas seleccionados usando múltiples líneas telefónicas dadas de alta con identidades falsas o usurpadas, por lo que también fue investigado el regente de un locutorio en Gijón que facilitaba estas altas fraudulentas de tarjetas telefónicas prepago utilizadas en la comisión de los hechos delictivos (en alguna ocasión también se ha detectado el primer contacto a través de correo electrónico).

Los estafadores explotaban la relación de colaboración y confianza entre las empresas de aseguradoras y el sector del taxi, haciéndose pasar por un empleado o corredor de la aseguradora solicitándole sus servicios para el traslado de un asegurado con algún tipo de incidente.

Según explica la Guardia Civil, “usan la relación de confianza que existe habitualmente entre ambas partes, derivada de la habitual prestación del servicio de traslado con un mismo taxista y, como complemento a esa actividad, en ocasiones la aseguradora acuerda que éste adelante / afronte el pago de alguna prestación del seguro a favor del usuario (noche de hotel, pago de billetes de avión de salida inmediata, facturación equipaje, etc.). El dinero que el taxista adelanta al particular le será devuelto posteriormente por la compañía de seguros.

En el transcurso de la contratación del servicio, al taxista se le demanda una actuación inmediata. Les interesan realizar una “gestión urgente” que debe ser subsanada mediante el pago de una cantidad de dinero en concepto de sobrepeso de maletas, pago de billetes de avión y para ello se le insta a la compra de tarjetas / códigos de pago o a realizar ingresos a través de cajeros automáticos de entidades bancarias, concertadas con plataformas de pago, para poder dar solución a la vicisitud.

Dentro del proceso de engaño, la víctima remitirá los códigos obtenidos a la "supuesta" aseguradora.

Posteriormente consolidan el engaño ampliando la información desde una supuesta cuenta de correo corporativa de la aseguradora (simulada), aportando una serie de datos (como números de siniestro o de pólizas) que ayudan a dar apariencia de verosimilitud al mismo.

Una vez los autores de la estafa tienen en su poder los códigos, lo que les permite hacerse con el dinero, suele remitir al taxista a una ubicación para el traslado contratado. Los taxistas son conscientes de la estafa una vez que no encuentran a las personas a trasladar, ignorando la supuesta aseguradora contratante a partir de ese momento todos los canales previos de comunicación. Tras ponerse en contacto con la aseguradora real, ésta les informa que no tienen conocimiento de esa actuación.

El autor de la estafa, previamente a las mismas, genera una cuenta de usuario en un portal de apuestas online que actúa como un monedero-cuenta virtual.

Para generar la cuenta de usuario, usurpa la identidad de terceras personas, se ha detectado en varios casos que las identidades asociadas a las cuentas de la plataforma de apuestas pertenecen a trabajadores del sector del taxi, que con motivo del engaño habían facilitado datos de identidad y fotografías con su documentación al delincuente.

En esta plataforma es donde los estafadores ingresan directamente los códigos generados por las plataformas de pago. Realizando las retiradas del dinero a través de cajeros automáticos, donde el titular de una cuenta / monedero de la casa de apuestas remite un mensaje SMS con un código de extracción al teléfono móvil de un tercero a cargo de esa cuenta.

Asimismo han resultado perjudicadas por los hechos empresas aseguradoras”.

Con las detenciones practicadas se da por desarticulada la trama delictiva.

La investigación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción de Sarria (Lugo) y el Juzgado de Instrucción nº 4 de los de A Coruña, y con el apoyo de la Unidad Técnica de Policía Judicial – Jefatura de Policía Judicial de la Dirección General de la Guardia Civil y de las Unidades Orgánicas de Policía Judicial de Ourense, Pontevedra, Teruel, Córdoba, Gijón y Jaén, y la colaboración del Servicio de Investigación Global del Mercado de Apuestas (SIGMA) de la Dirección General de Ordenación del Juego del Ministerio de Hacienda y Función Pública.



 

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