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Alcañiz. Siguen pagando facturas de las casas en las que no pueden vivir
Jueves, 20 de Diciembre de 2018 00:00


Según han informado varios de los afectados por el derrumbe del cerro Pui Pinos de Alcañiz, están pagando facturas por gastos de consumo de las viviendas en las que no pueden entrar por estar afectada su estructura, entre ellos la luz, pese a estar cortada. También dijeron estar pagando el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

Los vecinos fueron realojados en otros apartamentos y, como la mayoría de asuntos que los afectados tienen por resolver, el Ayuntamiento tampoco se preocupó de este, por lo que han sido ellos mismos quienes han tenido que moverse para buscar soluciones.

Una de las vecinas dijo que a su familia no le quedó otro remedio que acudir a la compañía  eléctrica a exponer su problema, pero que desde allí le aconsejaron que no se diesen de baja porque corrían el riesgo de que luego no pudiesen volver a darse de alta. Tras insistir, lograron que fuesen los peritos de la compañía y, tan solo hace tres meses, han conseguido pagar únicamente los mínimos. Con su empeño ya no abonan los cientos de euros que han estado gastándose cada mes, pero continúan pagando eso y el IBI.

Cuando tuvieron que abandonar las viviendas afectadas o las perdieron totalmente el Ayuntamiento los reubicó en viviendas de alquiler que en ningún caso tienen las características de las suyas propias. La falta de criterio en el reparto hizo que en uno de los casos la familia reubicada insistiese directamente al alcalde para que se le diese una vivienda de mejores condiciones y lo consiguió en una pequeña medida, entre otros aspectos, a diferencia de en su hogar, no tienen plazas de garaje para todos sus vehículos, lo que les ocurre a muchos de los afectados. En otro caso, una vecina indicó que el Ayuntamiento solo paga parte del alquiler de la vivienda provisional, por lo que ella debe asumir el resto.

Además, les preocupa a los afectados que los contratos de alquiler firmados por el realojo tienen una duración aproximada de un año y medio y que no se les ha informado de qué pasará después.



 

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