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Joaquín Galindo

En Ciudadanos también apostamos por la enseñanza

Como dice el título, en Cs Alcañiz-Bajo Aragón, también apostamos por una enseñanza de calidad. Y con motivo de que el pasado 8 de noviembre se señaló como Día Internacional de la Dislexia, queremos centrarnos en el apoyo que necesitan nuestros niños y jóvenes a los que se les hace más cuesta arriba el aprendizaje escolar. Nadie pondrá en entredicho que nuestro sistema educativo, no debe prestar más atención (que también) a los alumnos con excelencia en el aprendizaje, sino a los que necesitan un mayor apoyo y dedicación. En esta columna se trata de poner el foco sobre la orientación que necesitamos las familias que tenemos hijos sanos e inteligentes, si bien les cuesta aprender un poco más, dejando al margen de esta propia columna la actuación en las aulas, que corresponde a los docentes, que saben mucho más que el que escribe. Reconozco además, que el contenido de la columna, no es de la cosecha del que escribe, sino del criterio de expertos. La dislexia ni es una enfermedad ni mucho menos una discapacidad; es tan sólo un trastorno que se refleja en la dificultad del aprendizaje en la lectura o en la expresión escrita. El rol en esta materia que nos corresponde como familias es el de apoyo emocional al niño, que vea que comprendemos “su problema”, que sepa que su capacidad intelectual es la correcta, si bien tendrá que esforzarse más para conseguir un nivel de lectura y escritura adecuado. Ese niño tiene que saber que, subiendo una montaña,  siempre hay quien llega primero y quien llega el último. Y esto es totalmente indiferente. Lo importante es llegar a la cima, y aunque cueste un esfuerzo mayor, el placer de la panorámica visual que atisbará, será igual para todos, y no importará quien llegó más fresco o más cansado. Hablando de trastornos del aprendizaje, en ningún caso los padres debemos trasmitir angustia al niño, sino hacerlo sabedor de que “puede hacer cima”; potenciemos su autoestima, sin incurrir en sobreprotección; y que sepa que si el trabajo se le acumula tendrá la ayuda de su entorno familiar. “Si usted ha tenido la suerte de leer estas líneas”, no le quepa duda de que este artículo es una columna de opinión política; política de la buena (con perdón del autoelogio que no pretendo), aquella que comienza con la buena educación, pasando por una sanidad del siglo XXI, y concluyendo con el sistema público de pensiones.

 

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