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María Milián

Piensen mal y acertarán

Es difícil intentar explicar el día a día del Ayuntamiento de Alcañiz a alguien que no lo viva desde dentro. Cuando lo cuento a veces no me creen y me dicen que soy una exagerada, que no puede ser para tanto. Pero como se suele decir la realidad a veces supera la ficción, y eso es lo que pasa dentro de las paredes de este consistorio.

Hay tantos temas que se me agolpan al escribir, pero vayamos por partes.

De los temas que ya vienen de la legislatura pasada destaca la situación del bar La Gruta. Un bar de copas que no tiene licencia para esta actividad pero que sigue abierto con la consiguiente molestia a los vecinos que sufren los ruidos de un establecimiento que no cumple con las medidas de insonorización necesarias. El tema se agrava cuando los vecinos te cuentan que han llamado en innumerables ocasiones a la Policía pero que ésta sigue en muchas ocasiones inoperante sin que los vecinos sepan muy bien porqué. Y aquí es donde les entran todas las sospechas por la titularidad de uno de los propietarios. Piensen mal y acertarán.

Otro tema enquistado es el asunto del contrato de aguas. El origen también viene de la legislatura anterior cuando a nuestro actual alcalde se le ocurrió pedirle a Aquagest –actualmente Aquara- un préstamo de 2,3 millones de euros a reembolsar mediante el canon que esta empresa paga al Ayuntamiento por el servicio de aguas el cual fue ampliado, mediante esta operación, por 29 años más. En mayo de 2016 un juez le dijo a Suso que lo que había hecho era ilegal y que tenía que anular esta ampliación del contrato y devolver el dinero que ilícitamente le dio Aquagest. Pues que sepan ustedes que aunque la sentencia se debía cumplir a 1 de enero de 2017, pasado más de un año de esta fecha la situación sigue igual, sin cumplir la sentencia y dando largas a las preguntas que desde la oposición le hacemos en cada pleno por este asunto. Supongo que al final el juez que dictó esta sentencia tomará cartas en este asunto y le hará cumplir a Suso a las buenas o las malas la decisión que judicialmente se tomó. No obstante llama la atención el interés que desde la empresa Aquara sigue mostrando por mantener el contrato incluso después del varapalo judicial.

¿Por qué será? Piensen mal y acertarán.

También hay un tema que me llama poderosamente la atención, que pasa totalmente desapercibido pero que tiene su ‘miga’. El ayuntamiento de Alcañiz tiene contratado un periodista en plantilla, que pagamos todos los alcañizanos. A priori para un tamaño como Alcañiz parecería más que suficiente los servicios de este profesional. Pues no. Un alcalde que constantemente se está quejando del poco dinero de que dispone no tiene empacho en contratar con una empresa de comunicación privada de Alcañiz los servicios de otro periodista que pagamos a 2000 euros mensuales para un trabajo que podría hacer el mismo que tenemos contratado. ¿Lo entienden ustedes? Yo no. Piensen mal y acertarán.

Otro tema de traca es el de los interventores. Años atrás, en otras legislaturas donde no estaba este gobierno, estos funcionarios públicos que fiscalizan las cuentas del consistorio trabajaban años y años de manera continuada. Sin embargo desde que Suso alcanzó la alcaldía han pasado nada más y nada menos que siete. ¡Siete interventores! Increíble pero cierto. Y ustedes se preguntarán, ¿y qué pasa para que aguanten tan poco?  Piensen mal y acertarán.

Podría seguir con algunos ejemplos más pero por no extenderme en exceso voy con el último suceso que nos tiene aún a todos consternados: el derrumbe en Pui-Pinos. Se cumplieron 9 meses hace unos días desde que este derrumbe arrasara varias casas en ‘el Corcho’ y pusiera en serio peligro varias más. Desde la ladera –propiedad del Ayuntamiento- se produjo un deslizamiento de tierras que tras varios estudios aún no queda claro el origen del mismo, pero que lo que sí queda claro, que a la postre es lo importante, es que la responsabilidad subsidiaria de lo que allí sucedió es del Ayuntamiento de Alcañiz como propietario del terreno que produjo los daños. Después de las promesas iniciales del alcalde a los vecinos, pasados ya varios meses, nada se supo de ellas.

Alguna de estas promesas los vecinos las siguen recordando con dolor, como la que hizo el primer edil prometiendo a los damnificados que podrían recuperar de los escombros sus pertenencias personales gracias a un sistema de ‘filtraje’ que iba a posibilitar el Ayuntamiento. Nada se volvió a saber de este sistema ni de la palabra que dio el Sr. Suso. Este grave asunto, aminoraría su polémica si la actitud del alcalde hubiera sido de otra manera. Pues desde la última reunión con los afectados en la cual prácticamente el alcalde les echó la culpa de la falta de avances en las indemnizaciones por hablar con los medios y en donde les volvió a pedir paciencia pues estaba todo ‘controlado’ no han vuelto a saber nada más. Ni de las ayudas prometidas, ni de las pertenencias personales ni de las varias promesas a las cuales Suso se comprometió. Ahora los vecinos no les ha quedado otra que buscarse la vida y judicializar la situación para recuperar lo que en justicia es suyo: sus casas; las cuales ninguna culpa tuvieron para perderlas. Sin embargo Suso sigue bloqueando este asunto volviendo a tender una cortina de humo con la esperanza de que el tiempo haga olvidar al resto de alcañizanos este desastre y con un poco de suerte que sea la corporación de la siguiente legislatura la que lidie con este asunto. ¿Por qué actúa de esta manera? ¿Tiene algo que esconder?

Piensen mal y acertarán.

Ahora me entenderán mejor cuando les decía al principio la impotencia que vivimos desde la oposición dentro de los muros de este Ayuntamiento. Muchos asuntos, demasiados en los que al final no me queda otra que pensar mal aunque no quiera hacerlo.


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