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Eduard Peralta

Oscar Husillos ¿Campeón del Mundo?

No estamos acostumbrados a escuchar, leer o ver noticias sobre atletismo. Tan sólo de vez en cuando alguna que otra trama de dopaje, pero nunca nada positivo deportivamente. Pero durante unos días, esta dinámica ha cambiado. Estos días, encontramos un debate a nivel nacional, internacional incluso si me apuras, con nombre y apellidos. Óscar Husillos.

Todos sabemos qué hace unos días este joven palentino logró correr más rápido que nadie la final de los 400ml del campeonato del mundo de atletismo en Birmingham, y que posteriormente fue descalificado. España al completo pasó del éxtasis a la rabia en cuestión de unos minutos. El velocista de Astudillo había logrado una marca escandalosa (récord de Europa y quinta mejor marca de todos los tiempos) pero fue descalificado por “pisar” la línea divisoria entre la calle del atleta español y la del atleta que corría por su interior. Sin obtener ningún tipo de ventaja. Ninguna.

La descalificación, acompañada de una grandísima incertidumbre y desinformación, fue duramente criticada por todo el mundo. Se filtraron unas imágenes de la carrera -dónde se pensó que los jueces habían interpretado una irregularidad por parte del atleta español- y dónde no había ninguna irregularidad, lo que llevó a grandes confusiones. Finalmente, se publicó el vídeo donde se puede ver el motivo de la descalificación a Óscar: una de sus pisadas se apoyó ligeramente en la línea divisoria de las calles durante la primera curva, no en la segunda como todo el mundo había pensado.

Los jueces británicos cumplieron a raja tabla con el reglamento, y privaron a Oscar Husillos de una victoria en el Campeonato del Mundo, una victoria que había sido resuelta con más de medio segundo de ventaja. Por ello, y debido a la desmesurada cantidad de ellas dadas durante todo el campeonato, el mundial de Birmingham pasará a la historia como el mundial de las descalificaciones. Un campeonato dónde primó la rigurosidad del reglamento antes de la justicia deportiva, el espectáculo y el sentido común. Unas decisiones que complican el avance del atletismo a nivel mediático.


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