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Ángel Hernández

 

120 días sin respuestas

Este sábado se cumplirán 4 meses de aquel infortunado 14 de diciembre, cuando un malnacido que jamás debería de haber campado a sus anchas por nuestros montes, asesinó a sangre fría a tres inocentes y destrozó la vida de sus familias.

Hoy han pasado 120 días y todavía seguimos sin respuestas, sin dimisiones, sin que a nadie se le haya caído la cara de vergüenza por lo que aconteció entre Andorra y Albalate en aquellas dos semanas. Hoy las familias y amigos siguen clamando por una justicia que no llega, gritando porque alguien asuma la responsabilidad de una vez por todas y tenga el coraje y la honradez de dimitir.

Tal vez ese gesto daría algo de paz a quienes siguen sin encontrarla, a todos los que siguen saludando a cada día preguntándose por qué paso esto y cómo fue posible.

Curiosamente estos días ha sido portada en todos los medios la presencia en Teruel de toda una “Personalidad” de talla mundial; ni más ni menos que el hijo de Donald Trump, al que soy incapaz de atribuirle mérito alguno; en su compañía más de 30 agentes y un despliegue coordinado del Servicio Secreto de EE.UU y de las Fuerzas de Seguridad del Estado, para proteger a alguien que venía armado, de incognito y a cazar cabras. Eso que a muchos les ha llamado la atención, a otros muchos nos ha producido un enorme cabreo, porque una vez más se demuestra que cuando se quiere se pueden y deben poner medios técnicos y humanos ante cualquier contingencia; hablo de los medios que aquí se nos negaron entre el 5 y el 14 de diciembre, habiendo dos intentos de homicidio frustrado, y provocando 3 asesinatos como resultado. No, no podemos ni debemos olvidar.

Sigo muy atento el papel encomiable de los Amigos de Iranzo, de su esposa Eva Febrero, de la gente del campo, de los sindicatos agrarios que no reblan en su lucha. Gracias por ese empeño y ese coraje. No hay ninguna causa más justa en estos días que la de abanderar la búsqueda de la verdad; querer saber y de paso denunciar el abandono. Ni olvido, ni perdón; no podemos ni debemos callar, no podemos resignarnos sin más; no se puede permitir que la táctica de querer prolongar este asunto en el tiempo para que finalmente se olvide tenga éxito. De ahí que todos en la medida en la que podamos, debemos seguir contribuyendo a mantener viva esta causa. Es por ellos, por Víctor, por Tote y por José Luis, porque no se vuelva a repetir, porque esta tierra no olvida y porque la verdad es el único camino. #SIEMPREIRANZO

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