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María Milián

La magia del alcalde Suso

Como la de Disney, la magia del alcalde Suso nunca defrauda.  Y como buen mago, es capaz de desviar nuestra atención hacia una de sus manos para que, abstraídos en su contemplación, no veamos el truco real que se está ejecutando en la otra mano.  Es lo que está pasando con el superávit: a bombo y platillo se anuncia el superávit del Ayuntamiento, ofreciéndolo como un ejemplo de buena gestión, de éxito económico, normalmente en contraposición a todos aquellos “rojos” que no tienen ni idea de gestionar y dejaron el Ayuntamiento arruinado.

Sin embargo, un análisis más detallado (una ojeada a “la otra mano”) nos permite observar, y así destapar, los trucos del Alcalde y su concejala de Hacienda, y así ver que el supuesto superávit, aunque pueda serlo en términos contables, no es precisamente el reflejo de una buena gestión.

Para empezar, conviene no perder de vista que, en su conjunto, sigue fallando la recaudación en Alcañiz: a 31 de diciembre de 2017 se habían recaudado 1,1 millones de euros menos de lo reconocido, y en su conjunto, y pese a algunos ingresos extra, los ingresos totales en 2017 habían sido medio millón de euros inferiores a lo presupuestado (todo ello, de acuerdo con los informes y estados de ejecución elaborados por la Intervención municipal).

Si el presupuesto estaba al inicio del año equilibrado (ingresos=gastos), y los ingresos han “pinchado”, ¿cómo se explica el superávit?  La única explicación posible radica en que los gastos se han ejecutado todavía menos que los ingresos.  Y ahí está el truco y se desinfla el globo del Alcalde.

En 2017 se terminaron ejecutando/gastando 2.383.007 € menos de lo previsto.  Para un presupuesto inicial de 16 millones, eso supone casi un 15% menos, lo cual es una desviación nada desdeñable.  Pero, ¿por qué se ha gastado menos? Veámoslo:

En Gastos en personal se han gastado casi medio millón de euros menos (-467.422€), debido al plan de ajuste,  porque había una serie de plazas de policía presupuestadas y que, mientras no se levante el plan de ajuste, no se podrían cubrir.  Es decir, que el Alcalde -seis años ya en el cargo-, había presupuestado un gasto que en ningún caso podía ejecutar.  Además las horas extras de la policía y la brigada del año 2017 se han pagado hace apenas una semana (por reparos de la Intervención municipal, con un equipo de gobierno que prometió que iba a acabar con las horas extra...).  

En Gastos corrientes Suso pretende hacernos creer que consigue ahorros y reducción del gasto mediante su buena gestión, y juega con las magnitudes contables para hacernos creer que hay un ahorro real de casi un millón de euros...cuando la realidad es que sistemáticamente incumple los planes de ajuste que él y su partido aprobaron, y se va dedicando a seguir metiendo facturas en el cajón de la “413”, sorprendente cajón con nombre de película de suspense, donde va a para el inacabable caudal de las facturas con reparos de Intervención, contratos a dedo y gastos sin partida concreta...Un millón de euros metidos en ese “agujero negro” financiero.

En materia de transferencias corrientes se dejado de gastar 207.126 euros, en su práctica totalidad  convenios con asociaciones, que no se habían fiscalizado en tiempo y forma.  De hecho, la mayoría se han fiscalizado en el primer trimestre de 2018, y todavía queda algún convenio de 2017 sin pagar.  Por tanto, el PP ha levantado su “superávit” sobre las espaldas de las asociaciones, que mientras tanto han tenido que sufragar sus gastos del día a día y que no esperan.

Por otro lado, el Ayuntamiento ha dejado de invertir 473.199 euros del poco más del millón de euros previsto para inversiones (obras nuevas), es decir, que se ha dejado en caja casi la mitad de lo presupuestado, mientras las calles y los edificios públicos se caen a trozos.  

En definitiva, la supuesta magia de Suso en materia de finanzas municipales es en realidad un truco de trilero, una trampa que intenta despistar a la ciudadanía y vender la moto de una gestión económica que no es tal. Pero los ciudadanos de Alcañiz no son paletos obnubilados ante el giro de los cubiletes, y son capaces de ver y destapar las artimañas del alcalde.  Al tiempo.

 

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