Banner

J!Analytics

Buscar columnistas

José Alberto Pellicer

El ínclito Esparrels

Nacho Esparrels es concejal de seguridad ciudadana del Ayuntamiento de Alcañiz (PP). El que controla a los que tienen que controlar al bar La Gruta, que es de su madre.

Cometió tantas irregularidades el bar, que su “padrino” Suso, alcalde de Alcañiz, lo mandó cerrar. Se lo cerró su “padrino”.  Nacho Esparrels le echó la culpa a un medio de comunicación; Bajo Aragón  Digital, que dice que no existe. No se puede negar que es un figura. La culpa es de quien no existe.

Tal vez para Nacho Esparrels Bajo Aragón Digital no exista porque no lo puede comprar. Si no se compra no existe, debe ser su lema.

Ya hace unos años a Suso, “padrino” de Esparrels, ante una insinuación suya, le dije que ni él, ni el Ayuntamiento de Alcañiz tenían dinero suficiente para comprar la voluntad de quien diariamente redacta las noticias de Bajo Aragón Digital. Como no se puede comprar: no existe.

No existe porque no quiere leer irregularidades como DJ, camarero sin contrato, favores a la Peña del Ajo de Teruel, fraccionamientos de concursos de obras para favorecer a determinado constructor,...

El desprendimiento del cerro Pui Pinos ocurrió en abril de 2017. Más de un año después él y su “padrino”, se dan cuenta de que la reparación es urgente. Muchos dijimos, mira que son torpes. No, no son torpes. Una persona me ha quitado la venda. Si se declara de urgencia, se puede contratar a dedo, sin pasar por ningún concurso y el dedo del “padrino” casualmente vuelve a señalar a determinada empresa. Genial.

El lector dirá que me estoy metiendo con Nacho Esparrels y su “padrino”. No es cierto. Me estoy metiendo con la oposición del Ayuntamiento de Alcañiz que no ha ido a llevar las supuestas irregularidades de Nacho y su “padrino” a un juez.

Compartir

 

-