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José Luis Pueyo
Miércoles, 29 de Agosto de 2018 00:00

El sexo y la vida

Leí hace poco un interesante artículo que me generó dudas sobre su veracidad, pero lo que contaba resultaba tan atractivo que me dio igual que pudiera ser un estudio falso. Los humanos tenemos la costumbre de creernos las mentiras que nos interesan, como pasa con la facilidad que tenemos para abrazar una religión, por poner un ejemplo...

En fin, el artículo en cuestión, que no recuerdo dónde lo encontré pero del que hice un “copia-pega” a tiempo, es el que sigue:

“Practicar el sexo con regularidad, puede alargar nuestra vida considerablemente. De todos es conocido que en el juego del amor se liberan en nuestro organismo variadas sustancias químicas. Lo que revela este estudio, realizado con una muestra de 500 personas durante 5 años (mitad hombres, mitad mujeres), es cómo influyen todas estas sustancias en nuestro organismo cuando su liberación se produce de una manera regular y continuada en el tiempo. Los individuos que participaron en la experiencia debían tener al menos una relación sexual en el momento de acostarse, y otra al despertar por la mañana. Esto se ajusta a lo que en principio está al alcance de cualquier pareja en nuestra sociedad. Además de estos mínimos, los individuos participantes podían mantener tantas relaciones sexuales al día como quisieran, así como masturbarse si así lo deseaban. A la hora de evaluar los resultados, se agruparon en función de la cantidad de las relaciones sexuales por día. Lo que sigue es un escueto resumen de las conclusiones obtenidas.

–    Mejora de los niveles de estrés. Todos los juegos previos realizados alrededor de una experiencia sexual, liberan una gran cantidad de Oxitocina (también llamada hormona de la felicidad). La mayoría de los participantes mostraron unos niveles de estrés casi inexistentes. Tan solo algunos casos aislados en los que ciertas circunstancias personales les generaban muchas preocupaciones, admitían tener estrés. Pero aún en estos casos, afirmaban que la práctica sexual les aliviaba durante gran parte del día. Así que practicaban sexo siempre que podían, a modo de terapia.
–    Mejora del sistema inmunológico. La práctica sexual genera un elevado número de anticuerpos gracias al notable aumento en sangre de la Inmunogobulina. Los análisis clínicos realizados tras los cinco años de la experiencia, mostraron que los individuos que acreditaban un mayor número de relaciones sexuales, sufrían una menor incidencia de casos de resfriados, gripes y otros tipos de enfermedades inmunológicas.
–    Reducción del riesgo de cáncer de próstata en hombres y de mama en mujeres. Si bien unas conclusiones de este tipo deberían contar con un estudio a más largo plazo, se evidenciaron en las analíticas que no se apreciaban indicios de padecer este tipo de tumores en la mayoría de los individuos. Se constató, además, que los individuos con más de dos relaciones sexuales al día, obtenían mejores resultados. La masturbación regular también mostraba ser beneficiosa, al menos 5 veces a la semana resulta muy saludable.
–    Reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Es en este aspecto donde las mejoras resultaban más evidentes. La práctica sexual es un ejercicio físico que viene a equivaler a una caminata de unos 20 a 25 minutos, lo cual mejora notablemente el tono cardíaco, reduciendo además la presión arterial sistólica. En el caso de los individuos que tan solo mantenían 2 relaciones al día, eso suponía el equivalente a unos 45 minutos de caminata diaria. Los individuos que mantenían una media de 4 relaciones al día, mostraban una forma física cercana al de un deportista de élite. Añadido a esto, en el caso de las mujeres se combate con mucha efectividad la celulitis, gracias a una notable mejora de la circulación sanguínea.
–    Prevención de la osteoporosis. Otra consecuencia directa de que se está haciendo un importante ejercicio físico, es que los niveles de estrógenos y testosterona se equilibran, lo cual se ha demostrado que previene la aparición de la osteoporosis.
–    Prevención de la diabetes tipo II. Las relaciones sexuales estimulan el páncreas, lo cual redunda en una mejora en los individuos con predisposición a padecer diabetes tipo II. Se dieron casos de algunos individuos que eran diabéticos y que pertenecían al grupo que mantenían una media de 4 relaciones al día, y se constato la casi nula necesidad de regular los niveles de insulina de manera artificial.
–    Prevención de enfermedades cerebrales. Justo después del orgasmo nuestro organismo produce Prolactina, la hormona que estimula la producción de leche en mujeres lactantes. Pero más allá de esta función,  la prolactina nos ayuda a descansar. Es la responsable del periodo refractario (imposibilidad en los hombres de poder tener un nuevo coito sin tener al menos 20 minutos de descanso). Y es esta particularidad de ayudarnos a descansar, la que favorece la formación de células cerebrales, lo que ayuda a prevenir enfermedades que afectan a nuestro cerebro. Como curiosidad, algunos de los individuos más ardientes trataron en ocasiones de reducir lo más posible el periodo refractario, llegando a mantener en uno de los casos hasta 5 coitos en una hora. El resultado fue que posteriormente estuvieron durmiendo 13 horas seguidas.

Como conclusión final, afirmar que existe una relación directa entre la frecuencia de nuestras relaciones sexuales y nuestra salud y por tanto la longevidad. Se podría decir que el sexo es la mejor de las dietas para nuestra salud, y debería ser considerada una necesidad primaria, del mismo orden que la alimentación. Practicar sexo cada día es tan necesario como el comer.”

Bueno, pues hasta aquí el copia-pega. Interesante, ¿no? Pero veo que se me ha hecho muy tarde, hora de dormir. Pero... igual descanso mejor si produzco algo de prolactina... En fin, a ver cómo lo soluciono. Buenas noches.




 

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