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José Luis Pueyo
Viernes, 11 de Enero de 2019 00:00

España y la electricidad

Esta mañana me he enfadado. Ymira que comencé el año con eso de los buenos propósitos y me había prometido estar siempre contento y relativizar los problemas de cada día. Pero no ha podido ser, me falla la paciencia ante determinadas cosas.

Resulta que estos días en los que el invierno ya se ha manifestado, he comprobado que la potencia eléctrica que tengo contratada no me da de sí para alimentar las estufas con las que me intentaba calentar. Pero en principio no le había visto mayor problema, pido que me aumenten la potencia y ya está. Me tocará pagar un poco más cada mes, unos 4,5€ por kW de aumento, pero así pasaré menos frío. Pero cuál ha sido mi sorpresa cuando me he enterado de que el asunto no iba a salir barato... Resumiendo el tema, aumentar la potencia tan solo 1kW tiene un coste nada despreciable: 55,80€. Y esto no depende de las eléctricas, sino que cuenta con el beneplácito del gobierno (no es cosa de éste, ya viene de hace años). Para clarificar más, el desglose es el siguiente:

- Derechos de extensión: 17,37€/ por kW de aumento
- Derechos de acceso: 19,70€/ por kW de aumento
- Derechos de enganche: 9,04€/ por cada cambio

Y a esto se le suma el iva. En total la cifra anterior, 55,80€ por aumentar 1 kW. Si esto no nos bastara y quisiéramos aumentar 2 kW, pues la broma nos saldría por 100,66€.  Y me pregunto además, qué es eso del derecho de extensión, de acceso y de enganche… Y luego, si llegado el buen tiempo te interesa bajar la potencia para gastar menos cada mes, te vuelven a cobrar.

Quizá yo no deba quejarme porque me puedo permitir pagar esas cantidades, tengo esa suerte. Pero,  ¿qué le ocurre a una familia que esté pasando frío y que no tiene más remedio que mirar cada euro que se gasta para poder llegar a fin de mes? ¿Es ético que tengan que pagar esas cantidades por esos “derechos”?

Lo de este país con la electricidad es de traca. Es una burla permanente a los ciudadanos, que yo confiaba en que iba a haber un cambio de inflexión con el tema de las renovables; pero la nueva ley que esta gente prometió que serviría para regular con sentido común este asunto, todavía estoy esperando a que la publiquen, y ya estoy sospechando que la promesa igual se diluye como humo entre la niebla que me hiela…

Bueno, voy a levantarme a echar otro tronco en la estufa, la noche promete ser dura.

 

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