Banner

J!Analytics

Buscar columnistas

José Luis Pueyo
Martes, 26 de Febrero de 2019 00:00

Gestación subrogada

Una pareja zaragozana está angustiada en Kiev sin saber cómo se las van a apañar para regresar a casa con su hijo. La ministra Delgado ha dicho que lo de la gestación subrogada no lo ve claro, que no les da permiso para registrar al bebé, y sin aportar ninguna solución deja tirada a esta pareja y otras sesenta más en similar situación. Carezco de instinto paternal, lo admito, tener hijos no es algo que haya estado en mi lista de deseos. Pero puedo comprender que otras personas se sientan arrebatadas por ese deseo, y ante la imposibilidad de tenerlos, busquen una salida para poder alcanzar ese deseo que necesitan para sentir sus vidas plenamente realizadas.

Lo puedo entender de primera mano porque tengo una buena amiga que lo hizo, recurrió a la gestación subrogada, en su caso en los EEUU, donde las cosas son más fáciles (y bastante más caras). Y ahora es plenamente feliz, dice. Y sus hijos (tuvo una parejita) también lo parecen. Conociéndola a ella, no la considero sospechosa de denigrar a las de su género, más bien al contrario. Y se aseguró bien antes de dar el paso, de que todo el proceso era limpio de principio a fin, por definirlo así.

Luchar para que el cuerpo de la mujer deje de ser utilizado como un objeto mercantil es necesario y hasta urgente. Pero en situaciones tan delicadas como esta, trazar líneas rojas sin analizar el asunto con meticulosidad, resulta peligrosamente dogmático. Y en nuestro mundillo político hay mucha tendencia a gobernar a golpe de dogma antes que analizar y consensuar los asuntos importantes entre todos. Anda, que no hace años que estamos esperando una ley de educación consensuada entre todos... Y así nos va, todo el tiempo crispados, cabreados con las decisiones que los otros toman sin contar con los demás. Así somos los españoles, genios y figuras.




 

-