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La esposa del asesinado José Luis Iranzo denuncia que no se advirtió del peligro real
Escrito por Violeta Amada   
Martes, 19 de Diciembre de 2017 00:00

José Luis IranzoJosé Luis Iranzo

Eva Febrero, la esposa José Luis Iranzo, que fue asesinado el pasado jueves en su finca de Andorra presuntamente por el serbio Norbert Feher, ha emitido un comunicado en las redes sociales en el que niega que hubiese una respuesta inmediata por parte de la Guardia Civil como afirmó el Ministro del Interior, José Ignacio Zoido. Denuncia que, pese a saberse que había una persona dispuesta a matar por la zona, no se tomaron medidas para evitar que los lugareños se expusieran a ese peligro. No se les avisó, asegura y exige que “merecemos la verdad”.

Por ello, con el ejemplo del asesinato de su marido, Eva dice de que pudo haber sido cualquier otra persona.

Eva indica que la Guardia Civil local, “sin medios, sí respondió”, al igual que vecinos de los pueblos, como su esposo José Luis, quien colaboró con los agentes en la búsqueda de la persona que había herido a dos personas al tirotearles en un masico de Albalate del Arzobispo.

Su esposa explica que “la última vez que lo vi, iba al cuartel. Les ayudó todo lo que pudo. Buscaban todos a un asesino y se podía saber. Las pruebas de Albalate eran contundentes y, sin embargo, todos iban a pecho descubierto. José Luis no sabía a qué se enfrentaba”.

Iranzo fue asesinado en su finca y su esposa dice que pudo haber corrido la misma suerte cualquier persona de la zona, “cualquier vecino, nuestros amigos agricultores, cualquier niño que acompañase a su padre a ver las ovejas. Cualquiera…”.

“Si la gente de este pueblo, por lo menos, hubiéramos sabido que era tan peligroso, seguro que ninguna esposa o madre les hubiéramos dejado ir al monte hasta que lo capturasen. Pero es que ni eso nos dijeron. Ya no digo medios, ya no digo dispositivos policiales. Lo peor para mí fue que ni información clara con una gente honrada que, por lo menos, hubiera podido tener lógica y no ir al monte a trabajar hasta que capturasen al que, se sabía, era peligroso. Porque desde lo ocurrido en Albalate lo sabían”.

“Tengo rota la vida y tengo roto el corazón”, lamenta Eva, añadiendo que su hijo “ha perdido a su guía”.

“Eso no lo cambiará nadie. Y no hablo desde el odio ni el rencor. No voy a dejar que salga. Hablo desde sentir que se engañó a muchas personas. Hay que decir a la gente la verdad siempre. Aitor debe crecer con la verdad. Porque la gente buena, como mínimo, merecemos verdades”, concluye la esposa de José Luis Iranzo.

 

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