J!Analytics

Buscar columnistas

Recibe las noticias en tu e-mail


Lola Llandrés
Jueves, 19 de Enero de 2017 00:00

Disquisiciones lingüísticas

Leyendo por ahí, el otro día me llamó la atención una entradilla en una noticia de un periódico digital que aludía a si se debe poner o no la tilde en la palabra SOLO.  La entradilla decía así:

“Más que la cebolla en la tortilla, más que los grumitos en el Colacao, un cisma divide irreconciliablemente a las dos Españas: La tilde en SOLO”.

Yo soy de las nostálgicas.   Todavía repica en mi memoria de estudiante de bachillerato antiguo aquella cantinela de: “…Y pondremos tilde en Sólo cuando lo podamos sustituir por Solamente”.

A pesar de la cantidad de reglas ortográficas y la dificultad para aprenderlas y aplicarlas correctamente, hemos de reconocer que tenemos un idioma que es una joya.  Mantenerlo y cuidarlo ha de ser no sólo una prioridad sino motivo de orgullo.

Estoy con los que opinan que el idioma es algo dinámico, que se tiene necesariamente que ir enriqueciendo con neologismos para poder bautizar a todo lo nuevo que se nos viene encima, pero no estoy de acuerdo con los que abogan por hacer el lenguaje más asequible y fácil en detrimento de perder su abolengo, o también con los que, por razones doctrinarias o populistas, prefieren redundar en géneros y géneras en lugar de mantener el masculino genérico, el que se entendía de toda la vida vamos, y al que por cuya causa no puede atribuírsele ningún feminicidio que se sepa.  Al final sustituirán la LL por la Y, acabarán despreciando la H por innecesaria y reinará la K y la Z sobre la C, para que los vagos no tengan que esforzarse y aquellos profesores más mediocres no tengan que verse en la tesitura de tener que suspender a los malos estudiantes por esas “nimiedades”.

En fin, que si mi vieja y querida profesora de Lengua Dña. Sara Mainar Escanilla, que seguro el Señor la tiene en su Gloria, llegara a ver la decadencia y prostitución hacia la que nos encaminamos en todos los aspectos, estoy segura de que renegaría del esperado día de la Resurrección.

Querida Sara, por si leyeras esto desde el Más Allá, no sufras, yo seguiré escribiendo el SÓLO con tilde cuando se pueda sustituir por SOLAMENTE.

 

Compartir

 

-