J!Analytics

Buscar columnistas

Recibe las noticias en tu e-mail


Ana Mª Andreu
Lunes, 06 de Marzo de 2017 00:00

Vivo sin vivir en mí

Siempre he pensado que no era hipocondríaca y menos comparando con algunos casos que tengo cercanos. Pero es nombrarme una enfermedad y así como van nombrando los síntomas, van apareciendo y un sudor frio recorre mi columna y no hay nada mejor para remediarlo que ver la televisión o entrar en internet, donde te bombardean con enfermedades, remedios y estilos de vida.

Hemos pasado por la fiebre de las vacas locas, la aviar, la gripe A, el ébola y alguna más que me dejo, en las que la pandemia no iba a dejar ni a uno vivo. Y si quieres alegrarte la vida tienes dos cadenas los fines de semana que te ponen películas de catástrofes climáticas y desastres varios en las que los únicos que se salvan son los americanos, habrá que ir para allá. Pero la guinda, la guinda se la llevan los telediarios, no se si ponerlos o ya deprimirme directamente. ¿Es qué no pasa nada bonito en el mundo? ¿Hay alguna ley que prohíba dar información sobre temas alegres? Sólo pido una noticia alegre al día para digerir tanto horror. Estoy por meterme en facebook y darme un atracón de esas frases de “ten un buen día y sé feliz”, “la felicidad está en la pequeñas cosas”....

Antiguamente, era la religión la que se encargaba de infundirte miedo para tenerte bien amarrado, pero ahora da igual ser ateo, que te meten el miedo en el cuerpo a cada segundo. La última es  que la mitad de los hombres y un tercio de las mujeres van a padecer cáncer, es la conversación de amigos y trabajo. Y una piensa me toca, me toca, no he hecho mucho ejercicio, he fumado, como dulces a mansalva, pescado poco y no como las cinco piezas de fruta y verdura que hay que tomar al día. Y ahí volvemos a la religión con el sentimiento de culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Pero me rebelo, no deseo vivir con el miedo en el cuerpo, que se acaba mañana el mundo (que esa es otra, que manía con que se va a acabar el mundo) pues será mañana, hoy a disfrutar de la tarde soleada paseando. Vivir el momento, cada momento y mañana afrontaremos lo que llegue.

Compartir

 

-