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La colaboración vecinal de Gargallo, fundamental para la detención de furtivos
Lunes, 03 de Abril de 2017 00:00

La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal dedicado a la caza furtiva en las provincias de Teruel y Guadalajara. Hay tres personas detenidas como presuntas autoras de un delito de caza, pertenencia a grupo criminal y estafa.

La operación, denominada IBICE, comenzó el año pasado cuando los ahora detenidos y algunos de sus clientes, presuntamente, abatieron ilegalmente tres ejemplares de macho de cabra montés en las proximidades de Gargallo.

La Guardia Civil destaca que para poder llevar a buen término la Operación IBICE ha sido fundamental la colaboración ciudadana, especialmente de los vecinos y cazadores de la localidad turolense de Gargallo.

Las investigaciones llevadas a cabo por los agentes de la Guardia Civil de la Comandancia de Teruel, dieron como resultado el descubrimiento de que este grupo organizado además de cazar ejemplares de cabra montés, también cazaba de manera ilícita corzos y muflones en diferentes lugares de la provincia de Guadalajara.

El modus operandi era el establecimiento de contacto previo con sus "clientes" a los que les ofrecían la posibilidad de cazar a cambio de una cantidad determinada de dinero. La Guardia Civil destaca que el precio de cazar, en la provincia de Teruel, un ejemplar de macho de cabra montés de una categoría "oro" (el nivel más elevado dentro de las categorías de un trofeo de caza mayor) costaba 2.000€, precio muy inferior al del mercado legal.

Para hacer referencia a las personas que pagaban al grupo organizado desarticulado, se ha utilizado el término "clientes", evitando hacer mención a la palabra "cazador", ya que nada tiene que ver el verdadero cazador que cumple con la normativa establecida, con las actividades llevadas a cabo por las personas detenidas, indica la Guardia Civil.

Para llevar a cabo sus actividades, utilizaban varios vehículos, en unos transportaban las armas empleadas y en otro los ejemplares cazados. La principal dificultad con la que se encontraron los investigadores fueron las estrictas medidas de seguridad tomadas por las personas implicadas, como podían ser marchas y contramarchas para detectar la presencia de posibles testigos, portaban precintos de caza mayor que, en caso de ser interceptados por los miembros de la Guardia Civil, alegaban haberse olvidado de colocarlos en la pieza abatida, vestían ropa la cual no indicaba que se tratase de cazadores o que se les relacionase con cualquier tipo de actividad en el campo y contaban con un sistema de transmisiones radiotelefónico propio para evitar ser descubiertos.

Por parte de los miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Teruel, se procedió al registro de varios domicilios en diferentes localidades de la provincia de Guadalajara con los siguientes efectos intervenidos:

•    Una piel de oso con cabeza incluida
•    Un corzo congelado
•    Tres cabezas de ciervo
•    Once cabezas de corzo
•    Cuatro rifles de caza mayor
•    Dos carabinas
•    Tres escopetas (una escopeta de aire comprimido)
•    Una ballesta de caza
•    Diez miras telescópicas
•    Treinta y seis precintos de caza mayor
•    Cuatro linternas
•    Un foco
•    Tres teléfonos móviles
•    Dos silenciadores
•    Un hacha
•    Una navaja de grandes dimensiones
•    Cinco radioteléfonos portátiles
•    Documentación variada

Por todo lo acontecido se procedió a la detención de E.M.T de 40 años, P.A.H.M de 43 años y J.A.S.R de 26 años. Y a la investigación de J.D.R, J.A.C.J, J.J.M.N, A.A.S, A.G.LL y J.A.S.E.

Tanto las personas detenidas como las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del Juzgado de 1ª instancia e instrucción nº 3 de Teruel.

Durante el año 2016 se realizaron numerosas intervenciones a la Ley de Caza por parte del SEPRONA de la Guardia Civil de la Comandancia de Teruel, con un total de 76 infracciones, 4 delitos y 1 persona detenida en la localidad de Jabaloyas, al ser sorprendida mientras realizaba el ejercicio de caza sin la habilitación correspondiente y habiendo dado muerte a un jabalí de 80 kg.

La Operación IBICE ha sido enmarcada dentro del Plan de Control y Seguimiento de actividades de Caza Furtiva, en la que se establece que en determinadas épocas del año, se hace necesario un seguimiento exhaustivo con el fin de evitar actividades de caza furtiva en la provincia de Teruel, distinguiendo dos zonas bien diferenciadas, una en la zona de la Sierra de Albarracín tendente a la caza de ejemplares de ciervo macho (trofeos) preferentemente en horarios nocturnos y una segunda que afectaría a la zona del Maestrazgo, relacionada con la caza de cabra hispánica (trofeo), esta a diferencia del anterior se suele ejecutar en horario diurno.

 

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