J!Analytics

Buscar columnistas

Recibe las noticias en tu e-mail


Joaquín Galindo

Bajo Aragón Histórico: Muriendo por inanición

Cinco, al menos, son las patas sobre las que, en éste, nuestro tiempo, pivota el futuro del Bajo Aragón Histórico: La Central Térmica, el Hospital Comarcal, el desdoblamiento de la N232, Motorland y la despoblación, con su distorsión entre activos y pasivos. Respecto a Motorland, cabe pensar que una vez firmada la renovación del contrato con Dorna, el proyecto queda a salvo al menos durante la vigencia de la prórroga contractual, y a medio plazo deberíamos sumar a lo que son eventos deportivos, lo cual lleva un camino de éxito, con la creación de empresas relacionadas con el mundo del automóvil. Peor suerte parece que van a correr el mantenimiento, a corto-medio plazo, del funcionamiento de la central térmica, de los empleos ubicados en su seno y, en consecuencia, los puestos de trabajo que tienen que ver con el lignito de la cuenca minera de Andorra. Nuestros responsables políticos tanto a nivel nacional, de comunidad autónoma y de diputación provincial (cuando menos en esos tres niveles), tiene la obligación de subrogar la mano de obra del sector minero y del sector eléctrico, promocionando la implantación de empresas en el territorio, antes de que la central térmica baje la persiana (y ojalá esto no llegara a ocurrir en ningún caso). El Hospital Comarcal del Bajo Aragón lleva camino de convertirse en un conflicto permanente entre el Gobierno de Aragón y la población bajo-aragonesa, pues ni se puso la primera piedra en el año electoral de 2015, ni se ejecutó ni un euro en el siguiente ejercicio, y la importante consignación presupuestaria de más de once millones de euros del presente de 2017, lleva camino de una inejecución total, que no se sumará a la partida plurianual de 2018, sino que, antes al contrario, el resultado será el retraso de un año más en la terminación del Hospital. A día de hoy, ya estamos en condiciones de afirmar de manera contrastada, y sin posibilidad de error, que el Hospital no estará terminado antes del fin de la actual legislatura autonómica, por lo que llegado el momento debería procederse desde el Bajo Aragón Histórico a un severo castigo electoral a los partidos políticos causantes de este retraso. Todos sabemos quienes mandan en el Pignatelli. En cuanto a la A68 se ha creado una Plataforma en su defensa, y estamos a la espera de determinar la composición de su órgano rector, y de las actuaciones reivindicativas que se programen, pues ese eje con Zaragoza es fundamental, al menos para eliminar los cuellos de botella para el crecimiento de nuestro tejido productivo: Hijar, Azaila y las variantes que quedan por ejecutar. La pirámide poblacional, finalmente, es el reflejo de todo lo que se acaba de señalar más arriba, y en consecuencia lo más preocupante en cuanto a la relación causa-efecto. Estamos en condiciones de afirmar que la mayor pagadora (no la mayor empleadora) del Bajo Aragón Histórico es el Instituto Nacional de la Seguridad Social, a través de sus prestaciones propias, bien sean de jubilación, bien de incapacidad, bien por desempleo. Y esto, enlazo con el título, nos está matando por inanición.

 

Compartir

 

-