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Alberto González

Ser padre o tener un hijo

Cumplida ya la treintena, me veo en  situaciones, no demasiadas, pero si cada vez más a menudo, de quedar con mis amigos y que, o alguno de sus amigos, amigos comunes que rondan ya los treinta años o mis propios amigos, acuden a estas citas con un carrito y su correspondiente bebe dentro.

Y es que si hacemos caso a las madres y a las abuelas, a nuestra edad ya deberíamos ir, por lo menos, por la parejita, y a ellas no les cuentes la historia de que estamos en crisis y no trabajas, o no tienes asegurados los ingresos, o una casa donde vivir, que entonces te hablan de las penurias que han pasado ellas para dar de comer a sus hijos, y ante eso no hay replica que valga.

Un día, me armé de valor y les debatí su opinión, y les contesté de una manera que lo supieron entender, es más, me dieron la razón.

¿Cómo logré ese hito?,  les hice saber que los tiempos han cambiado y que ahora ya no se tienen los hijos tan pronto como antes, no por temas económicos ni nada, sino porque sencillamente no estamos preparados.

Y es que, les espeté, que no es lo mismo ser padre que tener un hijo,  que para tener un hijo, “todo era ponerse” pero que para ser padre hace falta algo más.

Es más,  ahora cualquiera, en condiciones normales, puede tener hijos, es ley de vida, pero cuando hablamos de ser padre, cuando hablamos de darle a esa criatura una educación en valores, cuando hablamos de que no le falte lo necesario para su desarrollo físico y emocional, no todos valemos.

Y no me refiero solo a complacer los caprichos de la criatura, o que al colegio vaya con lo último en mochilas de ruedas (no sé si están en uso o fue una moda pasajera), o ropa de marca, me refiero a pasar más tiempo con tu hijo, ser empático y saber comprender sus problemas a lo largo de toda su adolescencia, verle crecer, que él aprenda de ti y tu de él.

Casos como los que hemos visto recientemente en muchos campos de futbol, en los que los padres se enzarzan en peleas estúpidas no hacen sino reafirmarme en mi convicción de que no basta solo con tener un hijo, hay que ser padre.


 

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