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Javier Escorza

ESPACIOS Y ESPECIES: Infraestructuras peligrosas

Los seres humanos construimos diferentes infraestructuras para tener determinados servicios o disponer de instalaciones necesarias para disponer de esos servicios. Hoy nos vamos a fijar en un tipo de infraestructuras que tienen una afección especial al medio ambiente y en concreto a la fauna silvestre con la que convivimos.

Recuerdo así algunos edificios realizados con enormes superficies acristaladas y que se han construido al lado de una ribera de un río. Resulta diáfano y esclarecedor para el ser humano disponer de esos enormes ventanales en ese edificio público que bien puede ser un polideportivo, un edificio para usos múltiples, un molino restaurado con enormes ventanales acristalados que antes no tenía. Pero resulta una trampa mortal para  numerosas aves, que ven en esos enormes cristales, casi siempre con efecto espejo,  una continuación del espacio de vuelo y se estrellan contra ellos, encontrando allí su muerte.

Ni qué decir tiene las líneas eléctricas, algunas de enorme tamaño y largos kilómetros, con esos postes de derivación con multitud de cables en torno a los puntos de apoyo ; la electricidad se ha vuelto tan esencial en nuestra sociedad que son kilómetros y kilómetros los ocupados por líneas eléctricas y son también numerosos los impactos a cables y las electrocuciones que se producen, y es también el mundo de las aves silvestres  el más perjudicado, habiendo miles de muertes al año por impacto o electrocución; también los aerogeneradores presentan un alto saldo de muertes de aves por impacto.

Y otra infraestructura que supone un enorme sumidero de muertes, esta vez para mamíferos de tamaño medio y grande son los canales de riego; especialmente son los corzos los más perjudicados. Este bello animal, mamífero hervíboro de tamaño medio realiza muchos movimientos de exploración del territorio en primavera y en sus desplazamientos se topa con estos canales, enormes para él que cruzan su línea de desplazamiento y caen fácilmente a sus aguas con pocas posibilidades de ser capaces de salir vivos por sus propios medios. El canal de La Estanca de Alcañiz y el canal de los nuevos regadíos Calanda - Alcañiz son verdaderas trampas mortales para ellos(también para cabras, jabalís y hasta para ovejas), siendo decenas los corzos que cada años pierden su vida ahogados en sus aguas.

Los seres humanos también somos capaces de poner medidas de corrección a todas esas afecciones, y más una vez que se han detectado, para evitar así que esas instalaciones supongan la trampa mortal a tanta fauna silvestre que nos rodea.

¿ Para cuando esas medidas de corrección ? Para corzos y aves son necesarias ya !!!

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