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Pilar Batanero

Viaje al pasado

Hace unos días tuve la gran suerte de ir un fin de semana a la playa. Por fin se alineaban los astros y mi pareja y yo coincidíamos un fin de semana completo. Estuvimos mirando donde ir y, como Salou (playa natural de Zaragoza, como todo el mundo sabe), lo habíamos visitado hacía poco, nos decidimos por Peñíscola, lugar que nos encanta, y más en estas fechas que aún está muy tranquilo.

Alegres y contentos nos pusimos en viaje... hacía bastante que no íbamos y esperábamos que parte de la carretera estuviera ya arreglada... nada más lejos de la realidad, mucho movimiento de tierras (prácticamente el mismo que hace unos años) y ni un metro de carretera terminada.

Y lo peor: Una vez acabada, la carretera será normal, sin desdoblar, seguirá siendo una carretera difícil y peligrosa, por muchas curvas que quiten.

Hicimos un viaje al pasado, recordando las viejas carreteras, en las que la raya "del medio" sólo sirve para que sepas eso, que es el medio de la carretera, sin más señales que te ayuden a los adelantamientos etc.  Una carretera que no tiene apenas arcén,  con unos barrancos impresionantes.

Y luego tienes que ver que es la NACIONAL 232... tócate... la peineta. Una carretera nacional? Algunas regionales de tercera están en mejores condiciones.

Siendo la natural salida al mar de todo el bajo Aragón, por cercanía, sería de agradecer que dejen de marear la perdiz y de una vez por todas apuesten por favorecer las comunicaciones. Eso es lo que de verdad da vida y riqueza a un territorio...

Vi un cartel que indicaba... Torre de Arcas... y no podía dejar de pensar que si un vecino de esa localidad se pone enfermo de gravedad... tiene más de una hora de carretera tercermundista hasta llegar a un hospital.

Espero que el próximo viaje a Peñíscola sea ya por una carretera normal, con sus arcenes de metro y medio, sus líneas centrales que ayudan a la conducción, sus señales de tráfico bien puestas, lo que viene siendo una carretera Nacional que se precie. Yo creo que los bajoaragoneses nos lo merecemos.

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