J!Analytics

Buscar columnistas

Recibe las noticias en tu e-mail


José Miguel Celma

Tierra de concordia. A vuelta con las lenguas

 

Vivimos en una comarca singular y que merece la pena conocer. La idiosincrasia de nuestro territorio nos hace, en muchas ocasiones, muy diferentes a otros lugares limítrofes al Bajo Aragón pero también muy parejos a las comarcas que nos rodean.

Somos especiales hasta para ponernos de acuerdo en asuntos que deberían concitar la más absoluta unanimidad como la construcción del nuevo Hospital de Alcañiz. Infraestructura obviada presupuestariamente en todo este tiempo por el Gobierno del señor Lambán y sus socios, ya sea por acción u omisión. Los mismos que hace no mucho tiempo levantaban pancartas en contra de la construcción del mismo y ahora, dos años después de su paralización, si hablan lo hacen en voz muy baja.

El hecho cierto es que hoy llevaría dos años construyéndose un centro sanitario acorde al siglo XXI y que respondería a las necesidades sanitarias de esta parte de la provincia turolense para las próximas décadas. La realidad es que el terreno donde se albergará el centro sigue exactamente igual que en el año 2015...

Hasta aquí no he dicho ni una sola palabra del título de este escrito, pero créanme cuando les digo que se parece y mucho. Cuando estamos hablando de obras tan relevantes lo importante siempre tiene que ser el hecho concreto y el fin de las actuaciones, no lo que algunos (unos pocos) piensan y dicen.

La lengua es fundamental para transmitir con exactitud todo aquello que consideremos oportuno y nunca debe ser utilizada con fines políticos o segregadores. Ni para utilizar la semántica en propio beneficio, aún a costa de mentir a los ciudadanos, ni para emplear la lengua como elemento diferenciador de territorios que, con sus puntos diferenciales, tienen muchos más aspectos que les une.

No debemos aceptar bajo ningún concepto la imposición, por imperativo legal, de los rasgos culturales de un territorio que, aún cercano, no es el nuestro. Y mucho menos que los que se manifiestan abiertamente independentistas, incapaces de cumplir las sentencias que les obliga a devolver los bienes (entre otros asuntos), quieran adueñarse de lo que no es suyo, transmitiendo de manera torticera una historia y lecciones geográficas que en nada se corresponden con la realidad.


 

-