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La obra más íntima del alcañizano José Miguel Abril, en el Museo de Huesca
Lunes, 24 de Julio de 2017 00:00

Un total de 40 obras del artista alcañizano José Miguel Abril se exponen hasta el próximo 24 de septiembre en el Museo de Huesca. La muestra se titula “Sed fugit” y se trata de su creación más íntima y personal de pintura y escultura con una temática común: es una obra crítica hacia el hombre más oculto y autodestructivo, mostrando un vitalismo incipiente.

El autor explicó que “para este proyecto se ha hecho una selección de obras ya existentes junto con otras nuevas, que se han realizado ex profeso, tratando de expresar, bajo el influjo de Goya, su particular visión de los desastres". El título de la exposición hace referencia al concepto “tempus fugit”, el tópico latino que evoca el paso irremisible del tiempo, ya que es inaprensible, no puede detenerse ni hacerse retroceder.

Sobre “Sed fugit”, por el Gobierno de Aragón:

“La muestra está compuesta por 40 obras, de las que 29 de ellas son pinturas en diferentes formatos y técnicas, que conviven con 11 esculturas en piedra, casi todas en alabastro de distintas tonalidades. La obra se distribuye en 5 series temáticas que engloban diferentes piezas y 7 esculturas independientes que hacen que la exposición se convierta para el espectador en un recorrido, en diversas dimensiones, muy colorido a base de impulsos y trazos.

Lo más inusual en una exposición de José Miguel Abril es la pintura, ya que la escultura es lo que le ha caracterizado durante años por tratar un material tan inusual como el alabastro, pero a la vez tan bello en superficie, que genera texturas y transparencias únicas. “La mezcla de escultura y pintura es una manera de dar espectáculo al amplio recorrido por las tres salas de la exposición”, ha añadido el artista alcañizano.

Encontramos en sus obras plásticas, un dominio del dibujo, de la figura, pero sorprende cómo en la pintura se muestra informalista plasmando su expresividad en su mayor exponente, tal vez una válvula de escape para la energía creadora que le mueve. La obra de Abril plasma la fragilidad de la existencia, la temporalidad, la rabia y el dolor. Así es la obra de este artista aragonés que conmueve, con la intención de transmitir todo su poder expresivo. Sus creaciones nos guían siempre de la mano de la emoción y la inquietud.

Se observa en toda su obra el tambaleo que produce la caducidad del ser, el final al que todos estamos abocados, expresado desde una fuerza expresiva que se proyecta desde las entrañas del artista, a la vez que expresa rabia y angustia, templándose finalmente en la calma más inquietante de las figuras más solemnes de la muestra. El hilo argumental se reduce a una serie de preguntas sin respuesta que son lanzadas al espectador a través de las formas pétreas y la materia pictórica.

A lo largo de su trayectoria profesional, Abril ha participado en un buen número de exposiciones y eventos relacionados con el arte. Sus obras expresan la versión trágica del hombre y su transformación, buscando siempre la máxima expresividad mezclando situaciones de misterio y abstracción. Destaca el uso de materiales como el alabastro o la piedra negra del basalto.

La exposición estará abierta al público hasta el día 24 de septiembre, de martes a sábados de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 y los domingos de 10:00 a 14:00.

De forma paralela a la exposición se ha organizado Conversaciones con la obra de José Miguel Abril, que permitirá al público acercarse a la obra del artista, y en la que participarán la comisaria de la exposición y el propio José Miguel Abril. La actividad se desarrollará el martes, 25 de julio y el jueves, 7 de septiembre, a las 18:30 horas en el Salón del Trono del Museo de Huesca”.

 

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