J!Analytics

Buscar columnistas

Recibe las noticias en tu e-mail


Alberto González

Tontos y con razón

Estamos a punto de conocer en que se va a materializar el famoso 1 de Octubre en las vecinas tierras de Cataluña.

Puede ocurrir, que se celebre un pseudo referéndum, ilegal a todas luces, que nos brinde imágenes de gente votando en la calle, de agentes de los cuerpos de seguridad desalojando locales que la Generalitat haya convertido en colegios electorales, recuento de “votos” sin garantías e incluso porque no, aunque no lo deseo, cargas policiales y detenciones.

También puede ser que ante la imposibilidad de realizar votación representativa alguna, el 1 de Octubre se convierta en una manifestación a favor de la independencia y del derecho a decidir, una repetición de La Diada, un escaparate más para los que en mi opinión solo buscan desestabilizar el conjunto del país.

Mientras aquí, en la vecina Aragón, vemos con expectación, asombro e incluso miedo, todo lo que acontece a nuestros vecinos.

Tanto es así, que incluso bromeamos con la posibilidad de una Cataluña fuera de España, y las posibilidades que para nuestra tierra traería a medio plazo, ya que a corto, supondría un golpe brutal a nuestra economía.

Y así pasamos los días, con la atención puesta allí, sin notar que aquí, necesitamos mucho más ese tiempo que dedicamos en sabernos expertos del mal llamado “tema Catalán”. Es por eso que cuando queremos darnos cuenta, no la han clavado otra vez.

La última es que el gobierno central ha aprobado recientemente repartir a las comunidades autónomas los fondos financieros correspondientes al cuarto trimestre, de los que destacan 6.200 millones de euros del (FLA) Fondo de Liquidez Autonómica.

Pues bien, de toda esta lluvia de euros, la Comunidad de Aragón, va a recibir,  90,32 millones, mientras que nuestra vecina Cataluña, a la que España roba, va a recibir más de 1.970 millones de euros, y no, no me he olvidado una coma, va a recibir 1.880 millones más que Aragón.

Ahora bien, me pongo en la piel de un Catalán que tenga intención de ir a votar el próximo 1 de Octubre, y si, estás en tu derecho de montar el circo que quieras, imprimirte tú las papeletas o declararte independiente unilateralmente, pero por favor, no nos tomes más el pelo.

Y es que, mientras el gobierno central ha necesitado la ayuda del nacionalismo, no independentismo, (a ese tren se subieron algunos partidos políticos más adelante) todo ha ido sobre ruedas, ya que Cataluña recibía contraprestaciones a cambio de votos (así es el juego de la democracia) pero cuando eso cambió, había que buscar nuevos votantes y esos estaban en el independentismo.

La conclusión que saco es que como bien dijo hace apenas diez días el actual Lehendakari Iñigo Urkullu, “no nos engañemos, el problema Catalán y Vasco no es un problema de identidad, es un problema de dinero”  




Compartir

 

-