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Alfonso Callejero
Martes, 10 de Octubre de 2017 00:00

Estamos muy fachas

Una teoría, no descabellada, narra como es más fácil mezclar mentiras con el relato de la realidad, cuando el caos a nuestro alrededor nos rodea y nos engulle. Eso es lo que debieron pensar en sus oscuros rincones los fachas de tirantes y desodorante de naftalina, al desatarse el sinsentido de golpes, persecuciones y cargas policiales del pasado domingo. Ya que fueron capaces de aunar en un coctel, el sentimiento por esta vasta piel de toro, con el odio de muchos sectores a los catalanes, para catalizar la defensa cutre y rancia a una nación, que sus políticos han dejado al borde de un cisma social.

Estamos muy fachas, cuando se puede gritar impunemente en las puertas de un acto político "traición, ejecución" y lanzar botellas contra la presidenta de un parlamento autonómico.

Estamos muy fachas, cuando miles de personas se reúnen en un acto de La Falange para gritar e insultar por la unidad de España. Sí, he escrito bien, de La Falange. Supongo que habría mucho hijo del Caudillo con ganas de lucir canas y algún nieto carpetovetónico que había afinado su garganta con aceite de ricino para cantarnos lamentables himnos de un pasado que nunca tuvo que existir y el hombre de Cromañón parece añorar.

Y lo digo (estamos muy fachas), porque en los peores años de recortes por la crisis, apenas salíamos varios centenares de personas para protestar contra los recortes en sanidad o se juntaban 4000 personas para protestar por la LOMCE. Pero un domingo por la tarde, varios miles de personas se reúnen para gritar a Puigdemont, vitorear las cargas policiales y hondear la rojigualda comprada en los chinos.

Así, hasta hoy, que en el pregón del Pilar, decidieron que teníamos que pitar a Santiesteve y ahí hemos ido, bandera y pito en mano. Da igual que se haya explicado mil veces que la medalla de oro es a Barcelona y Cambrils (no a Ada Colau) por los atentados y que se aprobara en Junta de Portavoces. Pero no podemos procesar tanto información, estamos muy fachas y nos gustó más la mentira que desde la caverna se inventaron, vía Whatsapp que la verdad que nos han demostrado.

Pero este debe ser el paradigma mental de los fachas, calumnias y caos. Para así intentar renacer de sus recuerdos y volver a un presente que no los necesita.

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