| José Sodric |
| Lunes, 28 de Mayo de 2012 00:00 |
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A la historia, ya lo dije hace un mes, no se la puede engañar, a pesar de los intentos nacionalistas que como a través de la historia no pueden demostrar que Cataluña o el País Vasco son nación, utilizan el corazón de la plebe, las emociones o las escuelas, para tergiversar esa historia que no tienen ni han tenido. Pero no conformes con intentarlo con la política de por medio, utilizan el deporte de cualquier tipo, pero se lleva la palma el balón pie, también llamado futbol, ambos pueblos Catalanes y Vascos, decidieron que el 25 de mayo, en que se juegan la copa del Rey, no solo iban a jugar si no que iban a reivindicar con una pitada al Himno Nacional, sus aspiraciones políticas, o mejor dicho, lo iban a intentar unos pocos politiquillos sin escrúpulos e incultos por su desconocimiento histórico, para perpetuarse en su poltrona de poder en su corral de gallinas cluecas. Perdón por lo de gallinas cluecas, pero es que si estos políticos están donde están es porque alguien les ha votado y como dicen que cada pueblo tiene los dirigentes que se merece, pues eso, eso nos merecemos. Lo que hace mucha gracia, es que se pida libertad democrática para decir lo que se quiera, pero se critica lo que se dice, si lo que se dice no me gusta, pues eso ajo y agua. Al igual que dije que el político que jura o promete, aunque sea por imperativo legal, no debiera estar en el parlamento, tampoco debieran jugar la Copa del Rey quienes no creen en el estado Español y si se pita al Himno o al Jefe del Estado, como esta al aparecer tipificado como delito, que se actúe en consecuencia y sancione a quienes cometan este delito. Este país necesita autoridad para control de la democracia, ya que la libertad de cada uno termina donde empieza la del otro, si uno tiene derecho a decir lo que quiera el otro también, lo contrario es hipocresía. Esto lo cierto es que se podría solucionar con el cambio de la Ley electoral, de manera que quien gane pueda gobernar sin presiones de ninguna clase y cada cuatro años y si no nos gustan, se cambian y en paz. Los símbolos son aquellas cosas, personas u objetos, que las sociedades se dan para tener señas de identidad, se plasman en las constituciones y solo con el cambio de estas mediante leyes o referéndum se pueden cambiar por otros, mientras nos aguantamos y respetamos o debe haber castigo, la discrepancia que siempre ha de ser respetada se plasma y discute en el parlamento, lo de utilizar la calle y la algarada o el futbol es de pobres de espíritu y cobardes que se esconden en la inocencia del pueblo al que pretenden servir, o mejor dicho del que pretenden servirse. Otra reflexión, que tan bien me da vergüenza. |

