Ignacio Belanche. Avelino Escudero Peinado...

Avelino Escudero Peinado, Paulino Fontoba Casa, Pablo Fernández González, Victoriano Urrua Salcedo.

Estos son los nombres de algunos de nuestros compatriotas que se encuentran enterrados en  el Cementerio Nacional de Glières, Francia.  Una zona de los Alpes franceses, la Alta Saboya, en la frontera con Suiza e Italia.

Estos combatientes republicanos habían huído de España tras la Guerra Civil.  Entre 1942 y 1944 se unen a La Resistencia Francesa que lucha contra la milicia del Gobierno colaboracionista de Vichy y el Ejército de ocupación de la Alemania Nazi.  En una zona montañosa conocida como Les Plateau des Glières, unos 465 milicianos reciben vía aérea suministros y armas de los aliados británicos. Los españoles se agrupan bajo el nombre de la Compañía Ebro.  Su experiencia en combate y su valor fueron muy apreciados entre los resistentes franceses. Entre el 26 y el 28 de marzo de 1944, el 157 Escuadrón de la Wermatch (ejército alemán) ataca la meseta de Glières.  Se ven obligados a abandonar sus posiciones y bajar al valle.  Son apresados y posteriormente fusilados.  Avelino tenía 25 años.

A 3 km. de la localidad de Thônes, se encuentra el Museo de la Resistencia.  La zona de visitantes tiene una zona con documentación, libros, fotografías, mapas y una maqueta explicativa.  Hay una cabaña alpina que recrea el modo de vida de la época para un miliciano, con paneles explicativos, con utensilios de uso cotidiano así como armas y elementos militares de la época.  Pero lo más impresionantes son esas ciento y pico tumbas que se encuentran en un pequeño cementerio adyacente.  Con sus nombres, sus flores, su pequeño círculo con la bandera francesa o la bandera de la república española según la nacionalidad del soldado allí enterrado.

Cada año, en torno al 26-28 de marzo, hay una celebración conmemorativa en homenaje a estos patriotas.  También es el lugar elegido por el presidente francés para hacer su particular peregrinaje.

Mañana, 14 de abril, se cumplen 81 años de la proclamación de la II República española.  Sirvan estas líneas como recuerdo a todos aquellos que dieron su vida por defender sus ideales.  Como reza el lema de la Resistencia, “Vivre libre ou mourir”.