Alba Pardo

Cartas desde Irlanda (12)

Ya estamos encima de Semana Santa y yo por fin puedo decir que tengo vacaciones. Que bien saber que me quedan 16 días por delante de relax. Después de una semana ya estamos totalmente recuperadas del “fatídico” día de San Patricio, la semana fue algo más corta ya que el lunes no hubo que trabajar, cosa que agradecimos en el alma.

Ha sido una semana tranquila, pero con muchísimo frío y un viento horrible. Esta semana nos han robado el sol y no paran de dar alertas de nieve que a saber donde está cayendo porque aquí ni un copo, pero mejor ¿eh? Ya no quiero más nieve.

Tengo por aquí alguna anecdotilla un poco graciosa, bueno graciosa ahora, en su momento no me hizo ni gota de gracia, eso también lo digo. Entre semana, muchos días quedo con la jijonenca y vemos alguna película, para hacer algo diferente vamos… Siempre voy a su casa. El caso es que cuando me voy, digo adiós a la familia. Bueno que saben que me voy. Pero el padre es un “empanao”. Vuelvo a casa a las 23:30 y me encuentro la puerta cerrada con llave y yo, bueno tengo llave, voy a abrir. Ahá todo correcto, la llave no abría. ¿Y por que no abría la llave? Porque el señor padre dejó las suyas en la cerradura. Hacía un frío horrible, lloviznaba y el viento no ayudaba mucho la verdad. La madre con el móvil apagado y el padre ignorando mis cómicos mensajes, (por darle un toque de humor). Le mandé un mensaje: “Ey ¿sabes? Hace mucho frío fuera. La puerta está cerrada. ¿Puedes abrirme por favor?”. La media hora más larga de toda mi vida, pensaba que se me caían los dedos a trozos. Por fin me abrió y yo enfadada, obviamente. Ya es la tercera vez que ocurre. Voy a tener que dejar una nota en la cerradura y no es mala idea. En fin, ahora me río pero se pasa mal ante tanto frío, encima habíamos visto una película de miedo y ya fue lo que me faltó para coronarme.

Después de una semana con la nueva au pair madrileña, puedo decir que es muy maja, volvemos a ser tres de nuevo. Unas se van y otras llegan, esto es así. Pero nadie ocupa el lugar de otras. Puesto que se les echa mucho en falta. Esta experiencia está creando grandes momentos, bonitos recuerdos, geniales anécdotas que nunca puedes dejar de repetir una y otra vez. Hemos creado grandes lazos en este barrio, ya que Walshestown Park nunca deja de sorprendernos y las españolas unidas jamás seremos vencidas. No es que estemos mal aquí, no, ni mucho menos, de hecho a mi me encanta este barrio, pero hay que andar con pies de plomo. Algunos deben creer que porque no somos nativas somos tontas. Pero como digo siempre, el que no corre, vuela.

Como ya os comenté en opiniones anteriores, mi madre está al caer, sólo nueve días más de espera y la veré aparecer por Dublín. La verdad es que todavía no me lo creo, ella que dijo que no vendría, que no quiere aviones porque le dan miedo, se armó de valor y cedió para venir a verme y menos mal porque sino hasta junio habrían sido seis meses sin vernos. Tengo unas ganas terribles de verla ya que mi familia de aquí también tiene ganas de conocerla y eso también me hace súper feliz. Creo que la próxima opinión va a ser muy divertida y quizás la titule, “Aventuras de Mama Ame por Irlanda”, porque vamos a tener miles de anécdotas para contar.

La verdad que me da mucha pena no poder pasar estas fechas en Alcañiz, no solo por ser Semana Santa, sino porque voy a estar mucho tiempo sin ver a mis amigos, cosa que aunque esté genial aquí, siempre me falta ese trocito de todos y cada uno de ellos. Pero pienso en que junio va a llegar volando y voy a poder disfrutar de tres meses con toda mi gente y de mi pueblo.

Y como siempre os mando un abrazo muy grande, disfrutar de la Semana Santa alcañizana aquellos que podéis y ya iré viendo fotos de lo bien que lo estáis pasando. Nos leemos en la próxima aventura.