La muerte y ascensión de Guzmán el Bueno y de dos caballeros de Calatrava, revelada en las pinturas del Castillo de Alcañiz
El profesor José María Maestre Maestre reveló novedades inéditas en su ponencia de clausura del VII Congreso Internacional del Instituto de Estudios Humanísticos
El pasado sábado, 3 de octubre, se clausuró en el Teatro Municipal de Alcañiz el 'VII Congreso Internacional de Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico. Homenaje al profesor José María Maestre Maestre'. En su ponencia de clausura , el catedrático de la Universidad de Cádiz homenajeado -en un gran congreso internacional de seis días por más de 250 profesores e investigadores españoles y extranjeros y expertos todos ellos en el ámbito del Humanismo y Mundo Clásico– reveló que “la pintura mural gótica del castillo de Alcañiz que se encuentra en la parte superior izquierda conforme se entra en el atrio , que se creía dedicada a la batalla del Puig de Santa María -ocurrida a mediados de agosto de 1237-, representa en realidad la muerte del noble Alonso Pérez de Guzmán, mucho más conocido como
‘Guzmán el Bueno’“. Este noble murió asaetado a traición por los musulmanes en una emboscada que le
tendieron en el lugar conocido como Prados de León, cerca de Gaucín (Málaga), el viernes 19 de septiembre de 1309; en la pintura mural alcañizana se aprecian, según señaló el profesor, dos flechas con su característico emplumado clavadas en la espalda del asesinado.
Para su fascinante interpretación Maestre partió de la aparición en perspectiva del Peñón de Gibraltar - parte inferior derecha de la pintura- , que le sirvió para situar la escena necesariamente en Gaucín y que a su vez reafirma la circunstancia de la muerte de Guzmán el Bueno una semana después justamente de que él mismo -principal estratega militar de la reconquista del castillo del Peñón de Gibraltar, como ya explicó el ponente en su tercera entrega- “formase parte por derecho propio de la comitiva que con Fernando IV a la cabeza entró en Gibraltar el viernes 12 de septiembre de 1309”. Tres días después de esa triunfante entrada, “el monarca ordenó a Guzmán el Bueno que subiera a la sierra de Málaga y obligara a replegarse a los musulmanes que bajaban de allí para hostigar a las tropas cristianas en el contexto de la ‘cerca’ de Algeciras que, al mando de Fernando IV, se extendió entre julio de 1309 y enero de 1310, y que finalizó sin la toma cristiana de la plaza”.
El homenajeado descubrió que la figura que hasta ahora se interpretaba como Jaime I "El Conquistador" -del que aclaró que no participó en la batalla de El Puig de Santa María, sino que estaba en Huesca, y que allí recibió la noticia de aquella sonada victoria- representa, en realidad, al propio García López de Padilla, Maestre de la Orden Calatrava y Comendador del Castillo de Alcañiz -de ahi que aparezca con las barras de Aragón-, “que blande una pala de horno como la que, según cuenta el historiador Francisco Rades y Andrada, utilizó el primero de los ancestros de la familia Padilla en su lucha contra los musulmanes”. Basándose en las cartelas de la pintura, también identificó Maestre como caídos en la misma emboscada que costó la vida a Guzmán a dos caballeros de la Orden de Calatrava, Sancho Velasco y Álvaro Luna; de ambos, el profesor también reveló que “sus respectivas lápidas funerarias se conservan, de forma deliberada aunque esto haya pasado desapercibido hasta ahora, en el claustro de la fortaleza alcañizana, donde también se halla el sarcófago de García López de Padilla”.
El Director del IEH reveló también que, como demuestran su cartela identificativa y la heráldica, “en la pintura aparece igualmente Miguel Alagón, muerto a finales de 1309 en la ‘cerca’ de Algeciras y cuyo sarcófago se encuentra igualmente en el atrio del castillo”. A todo ello, Maestre añadió un último, pero no menos importante dato de su investigación: “la batalla se representa en el atrio porque lo más relevante de la misma es el ascenso al cielo, temática religiosa que en estas pinturas corre pareja a la militar, de las almas de los tres cristianos caídos, Guzmán el Bueno, Sancho Velasco y Álvaro Luna, de la mano de San Miguel”; así lo demuestran no sólo las cartelas explicativas, sino la ampliación de la propia silueta del Peñón de Gibraltar donde se ve -como puede verse en la fotografía 2- al arcángel y a sus huestes celestiales llevando al cielo a Guzmán el Bueno y a los calatravos muertos con él.
Además, San Miguel sale de la cueva que lleva su nombre, lo que es muy importante para estudiar el origen del mismo en el Peñón de Gibraltar.
No cabe duda, en fin, de que el profesor Maestre ha cerrado el gran homenaje que le ha brindado la comunidad científica internacional con una ponencia dedicada deliberadamente a la ciudad de Alcañiz y a la altura de las circunstancias: con esta cuarta de sus doce interpretaciones humanísticas de las pinturas góticas del castillo calatravo alcañizano el catedrático de la Universidad de Cadiz y Director del IEH vuelve a situar a éstas y a Alcañiz, de nuevo, como referencia obligada en la investigación de las campañas de conquista cristiana de los territorios de Al-Ándalus y sus repercusiones.
Tras la ponencia final, en las palabras de clausura del VII Congreso del IEH intervinieron los codirectores del mismo, Juan Gil Fernández y Eustaquio Sánchez Salor, la vicepresidenta primera de la Diputación Provincial de Teruel, Beatriz Martín, el alcalde de Alcañiz y presidente del IEH, Miguel Ángel Estevan, la hija e hijos del homenajeado –Mercedes, Francisco y José María-en sendos vídeos grabados y el propio José María Maestre.
