• Jatiel. Fin a una “okupación”

    Unos meses antes del comienzo de la pandemia el Ayuntamiento de Jatiel sacó a concurso la gestión de las instalaciones del albergue municipal tras la marcha del antiguo gerente y solo se recibió una propuesta para reabrir las puertas del albergue y el multiservicio. La candidata, vecina de Samper de Calanda y natural de Castelldefels, contaba con experiencia previa en organización de eventos infantiles.

    Desde el primer momento mostró su predisposición a comenzar de inmediato, pero sin embargo no entregó toda la documentación requerida para formalizar el contrato. Pese a todo, desde el Ayuntamiento se actuó de buena fe y le prestaron las llaves del edificio para que fuera preparando la reapertura del albergue y la tienda. Se le pidió una fianza de 2.000 euros.

    El Ayuntamiento confiaba en que todo seguiría su cauce y en unos meses tendrían el albergue y el bar funcionando, pero no fue así. Lo primero que hizo esa persona fue cambiar las cerraduras de las puertas principales sin ningún tipo de permiso municipal.

    El contrato de cesión de las instalaciones no se llegó a oficializar porque la mujer nunca llegó a entregar la documentación requerida para poder cerrar el contrato. Desde el Ayuntamiento tampoco acabaron de entender algunas actitudes de la que iba a ser la nueva gestora del multiservicio y del albergue municipal. Se dieron cuenta de que no era la persona indicada, así que se le requirió que entregara las llaves y se fuera, pero se negó a hacerlo”.

    En ese momento, desde el Ayuntamiento trataron de ejecutar el desalojo lo más rápido posible, pero no fue una tarea sencilla. La mujer se había empadronado en Jatiel con domicilio en el propio albergue municipal, por lo que el consistorio solicitó la orden judicial pertinente para tratar de encontrar una rápida solución a la situación. Se ha aprovechado de esta circunstancia durante los últimos dos años. Los plazos judiciales se han alargado mucho, pero lo cierto es que la justicia siempre ha dado la razón al Ayuntamiento. Como se negaba, una y otra vez, a devolver las llaves, se procedió a ejecutar el desalojo el pasado jueves 30 de septiembre, pero cuando se personó la Guardia Civil, el edificio estaba vacío. Ya se había marchado.

    El alcalde de Jatiel también explica que la que iba a ser la nueva gestora del multiservicio se declaró insolvente para evitar el desahucio, aunque denuncia que el albergue, que cuenta con un total de 30 camas, ha estado funcionando de manera intermitente y dejando ingresos en su monedero. “Se ha saltado la ley como ha querido y el albergue ha funcionado cuándo y cómo le ha apetecido. No tenía ninguno de los permisos requeridos por Gobierno de Aragón, pero aquí estuvo durmiendo gente para el último Gran Premio de MotoGP de Alcañiz”.

    Al abrir el establecimiento el panorama que se ha encontrado el Ayuntamiento ha sido “desolador”. Según cuenta el alcalde de Jatiel, Jesús Gálvez, las instalaciones muestran un estado “lamentable” y más propio de un “saqueo”. “Nos hemos encontrado con muebles destrozados, puertas arrancadas y una dejadez extrema. También han desaparecido electrodomésticos y otros enseres de los que no sabemos nada”.

    El objetivo del Ayuntamiento de Jatiel para los próximos meses es valorar los daños causados y estudiar qué fórmulas puede poner en marcha para solucionar los desperfectos. El alcalde señala que su reapertura es “prioritaria” pero insiste en que va a ser complicado acometer las actuaciones necesarias con rapidez. “Es una verdadera pena, porque cada semana recibimos llamadas de gente que quiere pasar la noche en el pueblo o incluso personas que preguntan por la posibilidad de quedarse durante un largo plazo de tiempo”.

    Con todo, Gálvez es optimista y confía en que lleguen las ayudas desde las administraciones y la gestión del espacio municipal pueda salir a concurso para el verano de 2022.