Opiniones

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Bienvenido Urquizu

Se ha comentado de la capacidad de Ignacio Urquizu, alcalde de Alcañiz, para estar en las Cortes de Aragón y a la vez en el Ayuntamiento.

No hay que dudar de esa capacidad. Se pondría en duda si el sueldo de alcalde lo destinara a un concejal para que le supliera, ya que él se conformaba con el cobrado en la DGA. No lo imagino.

Ahora toca trabajar para los alcañizanos, y sabiendo que los grandes proyectos llevan su tiempo, los pequeños proyectos, son los que los ciudadanos sentimos cada día cuando salimos a las calles, que queremos que estén limpias, ordenadas, que los bares no molesten a los vecinos y cumplan sus horarios, que la policía vuelva a patrullar y se complete su plantilla, que se eliminen los árboles secos del cabezo Pui Pinos que representan un grave peligro para quienes paseamos por allí.

Con unas acciones así de simples, para las que sólo hace falta un poco de organización, los alcañizanos comenzaríamos a ver el cambio que necesitamos e Ignacio Urquizu comenzará a gozar del aprecio de todos. Me consta de que algún votante del PP, ahora arrepentido, comenzaría a cambiar públicamente su discurso.

Suerte.

Habemus papam

Bueno, ya está. Ya ha habido fumata blanca en (casi) todos los ayuntamientos de España. Digo casi, porque queda alguno, como los de León o Segovia, en
los que algunos partidos deben de considerar que los votantes no saben elegir, y así quieren enmendar su voluntad en los tribunales.

En el resto, sobre todo los de mayor importancia, hemos asistido a una hoguera de las vanidades orquestada en Madrid, en la que se han quemado los votos y deseos de los ciudadanos (y no me refiero a ningún partido) para mercadear con sillones y acuerdos que muy poco tienen que ver con la voluntad de un pueblo cada vez más desafecto políticamente hablando.

En esta hoguera es muy frecuente que se quemen los logros y proyectos de equipos anteriores, con lo que la política, especialmente la municipal, se convierte en una especia de péndulo miope que no ve más allá de cuatro años, por lo que pueda pasar. Esta miopía es de tal calibre que se agudiza en el año electoral y así nos encontramos situaciones como la de este, en el que no tenemos ni presupuesto generales, ni autonómicos ni municipales en muchas de las grandes ciudades, como Zaragoza. No miran más que su sillón y se olvidan de que esos presupuestos son necesarios para inversiones en la ciudadanía y territorio que representan. Porque, no lo olvidemos, ellos representan a un pueblo, no son dueños de su escaño.

Entre tanta miopía y tanta hoguera, no se dan cuenta de que hay cosas que no pueden esperar, que no saben esperar. Y ya no solo es que familias estén por debajo del umbral de la pobreza, que es muy gordo. Se trata también de aquello que trasciende a la vida de un humano. Se trata de tener una idea clara y un consenso en cómo prevenir los riesgos naturales, que ya hemos visto que cada día nos están afectando más, cambio climático de por medio, y cómo conservar nuestro Patrimonio.

Las piedras no entienden de legislaturas y sillones. Entienden del paso del tiempo, entienden que una tromba de agua puede desencadenar un deslizamiento, provocar una arroyada que se lleve todo por delante, o tirar ese muro de aquella torre que llevaba tantos años con una enorme grieta pero que, como siempre ha estado así, aún podrá aguantar…

Habemus papam. Espero que las nuevas –y venideras- corporaciones locales no se dediquen a quemar todo lo de las anteriores y sean responsables con algo,
como el Patrimonio, sea cultural o natural, que nos afecta a todos, los que somos, los que fuimos y los que seremos. Es la herencia de nuestros antepasados que les dejamos a nuestros descendientes.

Geóloga / petróloga especialista en restauración

Observando con pesar

Igual es una visión muy pesimista, pero con cuanto estoy viendo y los resultados electorales, puedo asegurar que perdemos los de los pueblos y que la España Vaciada no tendrá solución. Entre abrir las puertas de par en par y dejar que corriese el aire, se ha optado por la involución; que curioso que haya triunfado la opinión política más centralista, la de quienes piensan que es mejor quedarse como estamos; la España rural ha votado contra el aperturismo, contra el cambio, con honrosas excepciones en pequeños ayuntamientos que dejan abierta la puerta a la esperanza.

El pasado 5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente, fueron testimoniales las celebraciones en el medio rural sobre lo que supone esta fecha y lo que reivindica; para muchos el enemigo ha pasado a ser el ecologismo, cualquier tendencia verde; triunfa los virales en los que un señor con mucho acento despotrica de los de ciudad, sin percatarse de que el también los vota, los elige y los legitima. Hay lugares en los que no se puede defender al lobo, al oso, o reivindicarse como ecologista y antitaurino; y vaya por delante que no soy ninguna de esas dos cosas. Pero he oído conversaciones acojonantes a ese respecto, y me da mucha pena.

Tengo muy claro que ni la herencia, ni el acervo cultural de mi pueblo peligran si nunca más vuelve a celebrarse una corrida de toros. Por no decir que nunca he oído a nadie que se tome en serio lo de prohibir la caza. Pero los hay con la cabeza más bien dura y eso se nota.

Han leído o escuchado ustedes alguna apuesta innovadora, algo ilusionante en estos días de negociaciones y pactos; hay vetos a catalanes y a vascos; hay líneas rojas, pero nada de trazar líneas verdes. Importa más gobernar Madrid que el futuro de los miles de pueblos de la España despoblada; nadie pone sobre la mesa políticas, porque se discute sobre sillones; sin tomarnos en serio el futuro del medio rural, como les va a importar el del planeta. Me queda el seguir peleando y sobre todo la esperanza en esos jóvenes que parece que han dado el paso de llamarnos al orden cada viernes. Confiemos en que su movimiento crezca hasta convertirse en revuelta, y que triunfe el inconformismo y la rebeldía.

Amancio Ortega

Afirmar que este empresario es capaz de crear y mantener legalmente miles de trabajos en todo el mundo, puede que no agrade escucharlo precisamente a sus
trabajadores. Recuerdo el reportaje “Fashion Victims” emitido hace un tiempo, en el que varias costureras gallegas se quejaban amargamente de sus precarias
condiciones laborales. Al parecer, las presiones de Inditex y otras industrias textiles similares hacia los empresas que las empleaban, llevaban a estas costureras ante la disyuntiva de trabajar casi como esclavas o perder el trabajo. Pero no estoy en la posición de poder juzgar si eso es cierto o no; para eso están los inspectores de trabajo. Simplemente me quedo con la duda.

También se puede leer en determinados artículos que circulan en Internet (entre ellos, del diario16, otrora prestigioso diario), que a base de “ingeniería financiera” Inditex se ahorró pagar 600 millones de euros en impuestos en nuestro país en los últimos 4 años, lo cual sería el doble de lo que ha donado Amancio a la sanidad española estos días pasados. Pero no estoy en la posición de poder juzgar si eso es cierto o no; para eso están los inspectores de hacienda. Simplemente me quedo con la duda.

Pero dejando a un lado mis dudas, yo sí que aplaudo la donación de Amancio Ortega de esos 300 millones de euros. Pablo Iglesias quizá tenga razón en sus
acusaciones de fraude fiscal caso de que esos inspectores de hacienda lo demostraran, pero en lo que creo que Pablo ha metido la pata hasta el fondo (y posiblemente le habrá quitado miles de votos el 28-M) es en criticar la donación en sí.

Estamos ante un ejemplo de lo que podríamos llamar “capitalismo-socialista”. Es un gesto interesante. El tipo se las apaña para ahorrarse 600 millones de euros en impuestos (caso de que sea cierto que tenía que pagarlos), pero algo en su conciencia le hace sentirse un poquito mal, y decide reintegrar la mitad en forma de donación. Hay que miralo con buenos ojos, querido Pablo. La mayoría de multimillonarios no tienen un Pepito Grillo azuzándoles para que tengan gestos caritativos y prefieren aumentar su colección de yates en lugar de comprar equipos médicos.

Pretender que un empresario haga su fortuna siendo un ciudadano modelo que mima a sus trabajadores y que paga hasta el último céntimo de sus impuestos,
posiblemente sea una entelequia. Tienen el poder para hacer todas las trampas que deseen si así lo desean. Así que cuanto más cunda el ejemplo de millonarios que optan por retornar una parte de su fortuna a la sociedad que con su esfuerzo y sacrificio les ha permitido ganarla, mejor que mejor. Quizá sea lo único que pueda salvarnos del capitalismo, el que se apellide “socialista”.

Pensemos

Pensando y pensando, pienso. Y pienso en posibles trabajos para nuestros jóvenes. ¿Qué podemos tener en el futuro si ya casi hemos tocado techo en cuanto a productos de consumo? Coches, teléfonos móviles, ropa, envases plásticos, vidrio.
Cuando la materia prima se acabe ¿qué haremos? ¿con qué combustibles haremos funcionar todo lo que se mueve, nos comunica, nos alimenta, nos viste o nos calienta?

Aragón es extenso. Hemos llegado a investigar si nuestro suelo puede esconder alguna mina de minerales sin explotar ¿coltán, gas, buen carbón, o quizás petróleo?

Insisto, Aragón es extenso y se pueden ubicar en su suelo cientos o tal vez miles de paneles solares. Molinos de energía eólica. Y lo más importante fabricas de reciclaje, el empleo del futuro. Recuperar de nuevo telas, algodón, lana, papel, plástico, vidrio, recuperar materiales metálicos de desguace, materiales de teléfonos móviles, ordenadores, televisores, frigoríficos...

¿Que reciclar en fábricas todo eso contaminaría el aire?. Puede que sí. Pero, desde Ayuntamientos, colegios y asociaciones amigas de la Naturaleza, también se podrían promover anualmente plantaciones de árboles o reforestación de montes que contribuyeran a regenerar la atmósfera y ayudaran a atraer las lluvias.

No hay agua. Tenemos un Pirineo precioso con rica nieve que bien encauzada podemos aprovechar. Tenemos el Ebro, el río de España que más agua lleva.

Planifiquemos un buen Plan hidrológico para aprovechar el agua al máximo. Limpiemos los cauces de los otros pequeños ríos, como el Guadalope, el Bergantes, etc... para que sus crecidas sean aprovechadas y no se malgasten inútilmente anegando campos.

Uff!!! Cuánto trabajo!!! ¿Pero no decíamos que en Aragón no hay trabajo???

Pues sí, hay mucho trabajo, pero es mucho más cómodo estar a verlas venir, sentaditos en el velador de un bar y quejándonos de que aquí nadie quiere venir a montar empresas. Que si no hay infraestructuras, que si los políticos no mueven el culo para ir a Madrid a mendigar que alguien haga algo desde allí. Que nos sigan pagando con subvenciones y preferir contemplar campos de amapolas en lugar de sembrar y fructificar nuestros campos. Que nuestros hijos sean unos buenos ingenieros agrónomos y desarrollen sus ideas y su trabajo en cualquier país de Europa en lugar de verter sus ilusiones y su sabiduría aquí, en su propia tierra y en la de sus padres y abuelos.

Esa ha sido siempre nuestra postura: Derrotista.

También cainita, pues si algún convecino nuestro ha pretendido montar o crear algo, en lugar de recibir apoyo, lo que ha tenido más bien, han sido críticas, envidias y palos en las ruedas.

O cambiamos la mentalidad y nos ponemos manos a la obra, o a hundirnos todavía más en la miseria, pues el maná sólo cae del cielo en algún remoto lugar literario de las Sagradas Escrituras.

Pensemos pues, que pensar es gratis.

Trampalantrán

Ya que usted lee, al leer las noticias, se cuidará de cegar las perforaciones en el suelo que haya realizado, si no terminaron en surtidos de agua. Se esforzará en mostrar a sus seres queridos que el suicidio nunca es una opción. Bien que procede no hacer nada que pensemos requiere guardar en secreto, pero en todo caso, el haber dejado atrás conductas penosas que no repetiremos, es más motivo de orgullo que de angustia.

En todo caso es conocida la tecnología que modifica imágenes, ahí tienes a los líderes políticos en la campaña de Save the Children, o a Beckham hablando nueve idiomas sobre la malaria, basta con negar lo que parece evidente, y a quien insista en burlarse, recordarle que si no tiene otra cosa que hacer, a lo mejor debe leer la fábula de la zorra y las uvas, o sea que no puede, no que no quiera.

Y el cariz sexual inusual, pues apelar a que no se habla sobre la vida íntima, o a la experimentación que enseña lo que repetir o lo que no.

Y después de todo, de seguir viva y saludable, pues a cuidar de los hijos y del marido, como ellos te cuidarán, y sembrar cordialidad, al fin no sería más que una hija pródiga acogida por quienes saben querer a quien tiene un pasado que bien puede no ser un obstáculo para el porvenir de su familia ni de la gente de bien.

La casuística permite establecer muchos escenarios, incluso que no fuera un suicidio, ser capaces de identificarlos honra a quienes tengan que juzgar. Hasta Almodóvar, que ha vuelto a perder por sexta vez en Cannes, y no poder unirse a Viridiana de Luis Buñuel, ya mostraba ideas esas como la penetración anal, que admitía la moza, con tal de evitar el posible embarazo, aberrante y absurda experiencia, falta de formación que permita no pasar por ello, sin la mínima angustia.

Y el que se juegue con la ilusión de los aficionados del Huesca, mostrando a gente del club, entregados a fraudes en los resultados para sacar tajada en apuestas, no hace más que vaciar el alma, después de que se haya vaciado la montaña. Por cierto, ir al Everest, para hacer cola hasta la cumbre, y encima asumir el riesgo de caerse y matarse, es como para reflexionar sobre la conveniencia de tener otras inquietudes.

Factores de riesgo para un ictus. El más importante: la hipertensión, asociada con un tercio de los casos. Los otros diez son tabaquismo, obesidad abdominal, dieta inadecuada, sedentarismo, diabetes, trastornos cardiacos, consumo de alcohol, hipercolesterolemia, estrés y depresión. Rubalcaba, que estás en los cielos.

¿Estamos (Podemos) muertos?

A raíz de los resultados electorales, la caja de los truenos se ha abierto y se ha zarandeado el proyecto político de Podemos. Sin duda es complicado explicar como la fuerza morada ha caído de los resultados globales que tuvimos hace un mes, a los resultados de hace una semana.

Mucho se ha de reflexionar sobre los errores pasados, que sin duda los ha habido y algunos son fácilmente recordables; no podemos ir dividiendo fuerzas, ni hablando más de procesos internos o corrientes que de líneas políticas.

Pero nunca se ha de dudar de la influencia real de este proyecto, presionando al PSOE de Sánchez se hizo la mayor subida del SMI de la historia de España, se aseguró un subsidio de desempleo para mayores de 52 años, entre otras medidas sociales pactadas estos meses. Además de otras muchas medidas ejecutadas por los denominados Ayuntamientos del cambio, en lo local.

Si bien es cierto, que se ha de hacer un pausado ejercicio de autocritica sobre los errores cometidos en estos 5 años de andadura, medir las fuerzas reales y asegurar el paso próximo, en base a un ideario político pegado a la realidad social y saber qué políticas hemos de defender.

De esta manera, es muy aventurado decir que este proyecto progresista y transformador, está muerto y que no tiene espacio ni político, ni social. Tales afirmaciones son desmesuradas y solo responden a intereses dictados desde las eléctricas, los bancos o los fondos buitres. Esos que ven en peligro sus negocios privados, porque Podemos es la única fuerza que los ha denunciado y señalado públicamente.

Porque cuando Podemos ha sido determinante para hacer políticas de izquierdas, ha sido la única garantía para que se ejecutaran, dichas acciones. Porque sin Podemos el PSOE pierde su maquillaje y se derechiza, sin Podemos el IBEX 35 lo celebra, sin Podemos la derecha, en consecuencia, gana. Por eso, porque hemos respondido, nos toca reflexionar sobre los errores cometidos y volver a salir a la calle para, esta vez sí, tomar el cielo por asalto.

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