Alcañiz. La caña como experiencia universitaria

Alcañiz es subsede de la Universidad de la Experiencia dependiente de la Universidad de Zaragoza y ayer comenzó el segundo curso en esta ciudad con una conferencia que vinculó a Alcañiz con Japón.

Estos estudios, que abarcan conferencias de temas muy dispares entre sí, están dirigidos a personas mayores de 55 años. En el curso actual, la subsede alcañizana cuenta con 63 estudiantes, frente a los 50 del pasado.

David Almazán, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza abrió el curso académico con una conferencia titulada “De Alcañiz a Japón”, en la que se habló de un elemento común en ambos lugares: la caña.

Fotografías de la caña representada en monumentos de Alcañiz, en su escudo o tal cual en el campo abrieron la charla, seguidas de imágenes de la naturaleza en Japón. Allí, la naturaleza es “la clave para envolver las obras de arte”, dijo Almazán, y “les gusta sentirse parte de la naturaleza, no modificarla tanto, sino disfrutarla tal cual es”.

En ese entorno natural, tema principal de las creaciones artísticas, destaca el bambú, al que también se le ha dado en Japón un significado moral “por su rectitud”, ejemplificando cómo debe ser el alma de una persona: recta, honesta, flexible sin partirse.

“Uno de los cuentos más antiguos de Japón, del siglo X, tiene como protagonista a un cortador de bambú”, que narra la historia sobre una princesa que venía de la luna y que se escondió en la Tierra en una caña de bambú, explicó el profesor.

El pino, el bambú y el ciruelo son “los tres amigos del invierno en Japón” y, combinados en arreglos florales, son elementos representativos de la Navidad allí, como aquí lo son los abetos decorados.

Y, de este modo, a través de la caña de bambú, David Almazán fue recorriendo diferentes manifestaciones del arte japonés, comparándolo con los usos y representaciones que en Alcañiz hay, o no hay, de la caña.

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