
No es un adiós, sino un hasta luego
Como bien sabréis la mayoría, en 25 días emprendo rumbo hacia Irlanda, exactamente a Newbridge, no muy lejos de Dublín. Ya comienzan los nervios, los preparativos de maletas, papeleo, billete de avión, lo típico, sin olvidarnos de las despedidas. No puedo creer que vaya a hacerlo, aunque como digo siempre, hasta que no haya pisado suelo irlandés no terminaré de creérmelo, ya que he estado muy tranquila últimamente. A falta de tan poquito tiempo pienso en todo lo que me dejo aquí físicamente, porque lo que me dejo aquí, se viene conmigo en el corazón, mi familia y mis amigos a los que echaré terriblemente de menos. Pero como bien digo, es una nueva aventura y quizás la “locura” mas grande que haya hecho en mi vida, puesto que no estaba planeado y así surgió. Quiero matizar que es muy probable que durante mis 10 meses fuera, aunque vuelva unos días para navidades y semana santa, no consiga tener todo el tiempo que quisiera para dedicar a los míos, pero que no por ello les voy a olvidar.
Tengo ganas de embarcar en nuevas aventuras y experiencias, sobre todo aprender inglés, porque a pesar de llevar 2 meses dándole duro, creo que llegaré y del vulgar “Jelou” y “Gud bai” no me va a sacar nadie. Pero bueno a eso voy, diría que a perfeccionarlo, pero mas bien a aprenderlo. Parecerá broma, pero voy a echar de menos pasarme horas y horas en las escaleretas del mercadona, sentada debajo de los juzgados viendo a gente y saludando a todo el mundo, mis paseos fotografiando La Estanca. Pero bueno lo sustituiremos por preciosos parajes y buena cerveza irlandesa. Espero seguir escribiendo por aquí compartiendo todas mis vivencias y anécdotas con todos vosotros. El texto de hoy no es comparable con los anteriores, pero si expresa de corazón que aunque nunca pensara que iba a decirlo, cuanto te voy a echar de menos Alcañiz.
