Opiniones

Ana Mª Andreu

No soy el culpable, soy la víctima

Yo no he pedido un préstamo para irme, ni he ido,  de vacaciones al Caribe ni a lugares lejanos y exóticos .

Yo no me he comprado un coche carísimo por el simple capricho de aparentar.

Yo no me he comprado una casa o piso sobrevalorada con un préstamo imposible.

Yo no les he pedido a mis padres jubilados que soliciten ni una aspirina al médico para que me salga gratis la medicación.

Pero hoy se me culpa por todo ello, es más se me culpa hasta por ser funcionario (mileurista) y haber arruinado este país.

Y estoy harta de que en este país de pacotilla en vez de que los culpables acaben en el banquillo de los acusados se nos culpe a los pobres ciudadanos de todas sus malas artes políticas y económicas.

Hay que rescatar a la banca ¿por qué?. No son empresas privadas, pues que los accionistas denuncien a los culpables y les pidan responsabilidades. Tenemos nuestro dinero depositado en unos bancos y cajas y encima nos cobran hasta por pisar la baldosa de la entrada. Han especulado con las viviendas, han engañado a miles de personas con las preferentes, han dado hipotecas basura que sabían que no podrían pagar... Y ahora debemos pagar TODOS ¿Por qué?

La derecha liberal no para de subir impuestos, mis neuronas ya no saben quién es de izquierdas y quién es de derechas.

La mayor victima de esta crisis es la democracia. Por que en este país no están mandando los políticos que se eligieron democráticamente. Porque yo no vote a Merkel, yo no vote al FMI ni a las agencia de calificación.

Y es vergonzoso que nadie entone el mea culpa ni se debata sobre leyes, decretos, reglamentos... que impidan que esto vuelva a pasar. Los culpables se van a su casa con el bolsillo lleno y a las víctimas se nos ahoga económicamente hasta que sólo quede en el puchero agua y patatas. Mientras ellos se relamen con su despensa bien llena y esperando que la cosa mejore para seguir robando.

Y nadie tiene la dignidad de dimitir, no dimite el político al que le obligan, según él, a realizar políticas con las que no está conforme, ni figuraban en su campaña electoral.

No dimite el juez al que  eligen los políticos sabiendo el precio de fidelidad que ello supone.

No dimite el sindicalista que ha derrochado el dinero de fondos de la minería y ERES... y su trabajo que era defender al pobre trabajador se ha quedado olvidado mientras acariciaba el poder político y económico de las grandes empresas y las cajas de ahorro.

Pero todos tienen la misma defensa, la culpable soy yo, el culpable es el ciudadano. Y sí, somos culpables de quedarnos en casa con el culo pegado al sofá y dejarles hacer todo lo que quieran, somo culpables de no gritar ¡¡¡BASTA YA!!! y no defendernos.

Tenemos un ejemplo grandioso de como un solo hombre pacíficamente  pudo con todo un imperio, Gandhi. Así que no tenemos excusa para decir que nosotros no podemos hacer nada, podemos y debemos. La insumisión pacífica es la mejor arma de que disponemos y tenemos el deber de utilizarla si queremos que cambie el sistema. Ahora si lo único que queremos es ser como ellos, robar como ellos, tener sus coches, sus casa.., entonces tenemos lo que nos merecemos, entonces esta sociedad esta podrida y sin futuro. Yo me niego a tirar la toalla, no quiero un mundo sin valores, llenos de hombres y mujeres sin conciencia capaces de cualquier tropelía en nombre del bien común, en una búsqueda del poder y la dominación de las masas a cualquier precio.

 

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