Hoy en día andamos todos indignados. Indignados por todo y eso que la inmensa mayoría de los indignados no han leído el libro de Stéphane Hessel, que es un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica.
Indignados andan los de la plaza del Sol, indigandos están los pequeños comerciantes de la plaza a la que los insurrectos tachan de empresarios opresores.
El movimiento de Democracia Real Ya al que muchos en un principio entendimos y defendimos acabará sin pena ni gloria. Si se hubiesen retirado el 23 de mayo y continuado con el movimiento pacífico con manifestaciones puntuales, seguirían teniendo los mismo defensores. Pero hoy en día han demostrado que no aportan ni piden nada nuevo, sus consignas y peticiones ya están o estaban en programas de algunos partidos. La acampada es divertida, pero no puede ser eterna, se deben tener nuevas ideas y dar más pasos.
Un indignado de la plaza del Sol comentaba en un programa de televisión que ya habían triunfado porque UpyD, gracias a ellos, había renunciado a los coches oficiales en Madrid. Lo que demuestra que no se han preocupado de leer los programas electorales ni conocer las ideologías de los partidos, porque UpyD está haciendo lo que llevaba en su programa electoral y también pide un cambio del sistema electoral.
Indignados con el gobierno, con los bancos, pero yo también estoy indignada con el ciudadano, porque el gobierno ha hecho lo que ha querido porque nadie le ha parado los pies. Nosotros hemos vivido bien hasta ahora y no nos ha importado que robasen, porque nosotros haríamos lo mismo en su lugar. El ciudadano sigue teniendo su dinero en esos bancos contra los que despotrica, ha comprado pisos cuyo valor subía de mes en mes, el ciudadano también tiene culpa por vivir por encima de sus posibilidades. El problema que tenemos es que en vez de vivir con lo que tenemos siempre aspiramos a tener más y más y en esa carrera sin meta nos olvidamos de apreciar lo que nos rodea.
Podemos permanecer todos indignados eternamente o intentar ayudar a salir de la crisis a este país.
