Opiniones

Carlos Repollés

De bien nacidos… …Es el ser agradecidos. Por eso quiero dedicar éste, mi comentario, a esas personas a las que el Doctor logró contagiarles su LOCURA, a la vez que GENIAL y MARAVILLOSA pasión por los coches y, entre todos, llevaron el nombre de la Ciudad de ALCAÑIZ y al AUTOMÓVIL CLUB CIRCUITO GUADALOPE a los más altos niveles de prestigio y popularidad jamás imaginados, tanto nacionales como internacionales.

Sé que a alguno me dejaré en el tintero. No es mi intención. Han pasado 47 años y, aunque presumo de buena memoria, no recordaré a todos “los primerizos” pero haré un esfuerzo intelectual.

Yo me considero uno de ellos a pesar de contar sólo con 5 años cuando todo empezó, por lo que puedo decir que no éramos muchos.

Pasadas las 7 de la tarde, una vez finalizada la consulta de médico, el despacho se convertía en la oficina del circuito. Ángel APARICIO, Joaquín PEDRÓS, Ramón OSED, Ángel PANADÉS, Vicente BEGUER, Antonio LOMBARTE, Antonio ORTEGA, el chico de los “recaos”( o sea, yo)… El Dr. a dictar cartas, otro a pasarlas a máquina, los demás tirando de teléfono buscando las pacas de paja, los neumáticos para poner en el corcho, Cañamón bajando al bar Avenida (al de la Pilar) a buscar cervezas. Mi Madre y sus amigas haciendo los bocadillos para la merienda – cena…

Ahora viene lo bueno: después de cenar tocaban los trabajos manuales: había que hacer los dorsales. Y era un verdadero palizón.

Con unas plantillas de cartón duro y unos rollos, muchos, de “airón-fix” teníamos que cortar el fondo blanco y pegar los números en negro. Si contamos que cada juego de dorsal eran 3 unidades y que se hacían entre 125 y 150 dorsales… os puedo asegurar que por las noches, soñabas con los números.

Continuará…

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