
José Alberto Pellicer
Mirando a todos los lados, es decir a izquierda y derecha, parece que no se ve más que corrupción. La hija de Chaves, el presidente de Valencia, los corruptos catalanes de todos los colores, que parecen decir tonto el que no se lleve nada bajo la senyera, el hijo de Chaves, las marbellas,
Es penoso. La democracia es el mejor de los sistemas, pero a veces uno duda. No hay mecanismos de control suficientes. Las leyes las hacen los corruptos. La vergüenza no existe en esa clase de desvergonzados.
Los del lado derecho miran al izquierdo. Los del izquierdo al derecho. Dicen y tú más. Y tienen razón aunque sea momentáneamente. Luego son superados. Ahora el otro puede decir y tú aún más. Y tienen razón, pero momentáneamente.
Qué vergüenza. Hace unos días un atleta se avergonzaba de llevar la camiseta de España porque era sinónimo de corrupción en el deporte, de tramposos. Mires por donde mires parece que estamos en el fango. Qué vergüenza.
Podemos salir de España, pero las cosas no son para dar saltos de alegría, sino de susto.
Menos mal que el día me lo ha alegrado el incalificable Berlusconi. Ha dicho algo así ¿saben que las encuestas dicen que el 30% de las italianas querrían acostarse conmigo? y a continuación ha añadido y el 70% ha contestado ¿otra vez?. Las cifras no eran esas porque parece ser que no sabe ni sumar el presidente italiano. Pero es la única forma de ver lo positivo de la política.
Una vez más, parad el mundo que me apeo.
