
José Alberto Pellicer
La monarquía es una antigualla. De eso se han dado cuenta los Borbones y están poniendo solución. Han abierto varios frentes. El económico está a cargo del yerno Urdangarín. Se preocupa de las finanzas. Tiene buen porte y espaldas bien fortalecidas en sus tiempos de jugador de balonmano.
De las relaciones con la naturaleza se encarga el propio Juancar. Es cuestión de ir exterminando animales de gran volumen para que hasta los ciegos los echen en falta.
De la parte física del exterminio se encarga el propio Juancar con sus constantes tropezones y su nieto que va destruyendo los propios pies del sistema monárquico.
Alguien pensará que es una relación de mala fortuna. Ni mucho menos. Forma parte de un plan.
Los republicanos están dibujando una sonrisa de oreja a oreja viendo que su tiempo se acerca. Cuando se produce un movimiento político de esta envergadura lo lógico es aupar a quien ha conseguido derrocar al anterior régimen. ¿Y quién lo habrá derrocado? Los propios borbones. Así que la solución será poner a Juancar como presidente de la tercer república.
Es un plan magistralmente pensado. Vamos a cambiar de régimen, pero no de Jefe. Es lo que pasa a diario en la política.
Podrá pensarse que será el primer caso en la historia. No. Ni mucho menos. Simeon Borisov de Bulgaria ha sido un monarca, muy amigo de Juancar, protegido por Franco, que en el año 2001 fue nombrado primer ministro de de república de Bulgaria.
Está todo inventado.
