
José Alberto Pellicer
Los catalanes se saben vender. La mayoría de la gente cree, que como conjunto, son un pueblo trabajador, ahorrador, organizado, emprendedor,… y que si no medran todo lo que pueden es porque los opresores españoles se lo impiden y poco más o menos nos están manteniendo al conjunto de vagos del país.
Las gentes de a pie, seguramente serán así. Pero han elegido a unos gobernantes que son la derecha más dura de España. El gobierno actual de Cataluña es lo más cercano a la extrema derecha, mucho más a la derecha que el PP, pero se visten tan elegantes que no lo parece.
Las mayores corrupciones de España se han dado en Cataluña, podemos recordar el caso del Liceu, con millones de euros defraudados, de los que se habla muy poco (por cierto un liceo reconstruido con dinero de todos los españoles), del caso del 3% de comisión que denunció Maragall que se llevaban a la buchaca los políticos de CiU de las obras públicas, sobornos en el ayuntamiento de Barcelona, las cuentas del Forum, el caso de Banca Catalana, y decenas más. En internet hay decenas de blogs dedicados a ello.
Los mayores recortes de libertades se están dando en Cataluña. Se va a implantar el copago. Su educación es de bajo nivel. Su nuevo estatuto habla más de restricciones que de libertades.
Han sido los peores administradores. Porque con el dinero que tenían se han gastado el suyo y el de los demás. Son de los más endeudados.
Consideraban a la Guardia Civil como una fuerza de ocupación. Eran fuerzas represoras. Pero las hostias que dan los Mosos no tienen nada que envidiar. Desalojan manifestaciones, se les acusa de corrupción con cierta frecuencia, dan palizas a los detenidos, los vejan en las comisarías. Han tenido que instalar cámaras en las comisarías para controlar a la propia policía catalana.
Las empresas, tales como Spanair son un ejemplo de su gestión, con dinero de las administraciones han sido capaces de llevarlos a la ruina, al paro y han estado vendiendo billetes hasta diez minutos antes de cerrar. Lo importante era hacer caja.
La Caixa vendía como ahorro a plazo unos fondos que ahora valen la mitad.
Se salvarán muchas cosas de Cataluña, seguramente, entre ellos los trabajadores que están pagando la crisis y sacando lo que se puede adelante, pero esos son de origen andaluz y aragonés.
Hay más ejemplos en cualquiera de los sectores que se mire. Pero qué bien se saben vender esta gente. Aún hay quien piensa que son organizados, trabajadores, emprendedores,…
Y en los códigos de barras, sus productos comienzan por 15, en vez del 84 del resto de España. ¿Será esa una prueba de honradez para avisarnos que si compramos esos productos estamos contribuyendo a corruptelas, desorganización, represión, mala gestión,...?
