
En mi opinión la situación ha llegado al extremo de emergencia nacional. Las cifras hablan por sí solas aunque después de tanto manejarlas parecen perder contundencia. Caminando a marchas forzadas hacia los 6 millones de parados, superado el 25% de la población en situación de pobreza. Pobreza severa en cada vez mayor número de casos. Desmoronamiento imparable del tejido empresarial, particular situación desesperada en las PYMES y autónomos. Corrupción rampante e impune. Degradación de los servicios sociales.
El gobierno (y toda la casta política) empecinado en obligarnos a tragar como buen capataz las recetas asfixiantes que le manda el amo, entre las que destaca una reforma laboral inadmisible que nos sumergirá en el peor de los escenarios sociales imaginado.
Contra la convocatoria de huelga se argumenta el daño producido por un día sin trabajo y digo yo ¿han calculado el daño de 5 millones de parados año tras año? Efectivamente ya estamos de acuerdo en el daño que produce el sector productivo en coma, ahora veamos quien son los responsables y tomemos medidas.
Miles de millones de dinero público inyectado en la banca privada y detraído de la circulación, multiplicando el efecto descapitalizador del sistema productivo, desposeyéndolo de financiación. Déficit imparable por que también lo produce la falta de ingresos (no sólo el gasto excesivo) y el aumento disparatado de impuestos, coste de la electricidad y los combustibles del petróleo son golpes de gracia en la economía productiva y en las clases medias. Medidas políticas amedrentadoras (inspecciones, sanciones y aumento de legislación coercitiva para las empresas).
Hemos dejado la Gran Economía en manos ajenas. Apenas conocemos y manejamos la economía doméstica, ni tan siquiera la economía empresarial es posible dominarla por la enorme influencia de los factores económicos externos. De la economía pública en manos de los políticos no quiero ni hablar, me produce náuseas. La Gran Economía (con mayúsculas) está dominada por la banca especulativa internacional, los grandes bancos privados y las instituciones internacionales que dominan a placer (Bancos Centrales, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial etc.) Los ciclos expansivos y depresivos son provocados (pretenden que creamos que son naturales, como la noche y el día) con objetivos de usura.
Sus planes de dominio y explotación avanzan y nuestros intereses de libertad y progreso retroceden, yo saldré a defenderlos ¿y tú?
