Opiniones

Gonzalo Villa

Medea

El tema de esta tragedia es sobradamente conocido. La obra transcurre en Corinto, ciudad en la que Jasón y Medea, con sus hijos, han encontrado refugio tras ser expulsados de Yolcos, en Tesalia. A través de los diálogos, Eurípides recuerda a sus espectadores la historia previa que han compartido Jasón y Medea, atribuyendo a ésta el principal papel criminal para ayudar a su marido a obtener el vellocino de oro, primero, y el trono de Yolcos, después. Pese a esa íntima complicidad, Jasón va a traicionarla, casándose con Glauca, la hija de Creonte, rey de Corinto. Medea, ultrajada, enloquece de odio y orgullo y, con astucia, lleva a cabo su terrible venganza. A través de unas prendas envenenadas mata a Glauca y a su padre y luego, con la espada, asesina a sus dos hijos, privando así a Jasón de la continuidad de su linaje.

 

Después de ver las noticias de Alboraya. De ese hombre que ha tenido que dejar su trabajo para irse a México, a luchar por que sus hijos no le sean robados por esa mujer y semejantes. De ese hombre que en Tenerife era ninguneado por los suegros, que retenían a su hijo, siendo una mala influencia para él, amparados por su hija castrada por ellos. Entre las muchas certezas, las que contribuyen a reducir esos casos, y las que los aumentan, voy a tratar de arrojar un poco de luz, sobre el aspecto de que esas personas son conflictivas en pareja, y fuera de ella, generalmente, no. ¿Cuáles son las diferencias?
• Nadie fuera del matrimonio puede arrebatar los hijos a los padres, sin que sea delito de secuestro.
• Nadie fuera del matrimonio puede disponer del patrimonio de nadie, sin que sea robo.
• Nadie fuera del matrimonio puede dejar de cumplir con sus compromisos sin la sanción proporcional al daño causado.
• A nadie fuera del matrimonio se le ocurre traicionar a quienes les han hecho mucho bien, en parte porque está asumido que ninguna persona tiene la obligación de trabajar para entregarles el sueldo, ni darles lo que ellas mismas no darían.

Y como colofón, decir lo evidente, que no es el Sol el que gira alrededor de la Tierra, aunque las personas poco instruidas, han matado a quien afirmó lo contrario,  así como que la vida familiar no gira en torno a la mujer. Y que la mujer de Alboraya, no debió abandonar al marido, que era el sustento de sus hijos y de ella, para irse con su madre, que a la vista está que no es más que una anuladora de su marido y una castradora de su hija, o hijas. La mujer que separó al hijo de su padre, no debió hacerlo, y si impuso ir a México, ha de ser con la condición de no separar al hijo de su padre, y asumir las consecuencias de que el marido tuviera que dejar su trabajo para ello. Y que ese hombre que llegó a enajenarse como para matar al hijo que trajo al mundo, es porque los suegros y la madre, se estaban empeñando en robárselo, seguramente arruinándoles la vida al niño, y a él, con reclamaciones dinerarias, y todos los daños de los que fueran capaces, muy probablemente incluyendo privarle de la vida. Desde luego gritar, dar golpes, humillar, amenazar con el divorcio, en fin esas cosas que en las mujeres no son consideradas maltrato, agresión o delito.

Por tanto, la familia unida, aprender a quererse, repugnar toda invitación a la ruptura y la mal avenencia y que los padres tengan hijos, y no las madres, nietas sin abuelos paternos.

Y con Gallardón, prefiero la poligamia y hasta el incesto (al menos no arruinan la vida a un hombre honrado) con amor, que no tener hijos para condenarles a una vida sin amor en compañía de arpías y carneros.

Es ilustrativo leer en este enlace http://www.lasexta.com/noticias/sociedad/ninos-alboraya-deberan-volver-mexico-padre_2013031200131.html

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