Opiniones

Gonzalo Villa

Cada uno de su padre y de su madre Tu haz tu parte que yo haré la mía. Pues no señor. Somos como ríos que van a parar a la mar. Esto es, que somos incapaces de forjar nuestro destino, y que si nos marcan un cauce, por ahí fluiremos. Somos tan evidentemente limitados, que a menudo se nos olvida, entre tanta proclama de libertad, soberanía, inmensidad y posibilidades infinitas.

Robert Mundell, premio nobel de economía 1999, fue el alma mater de la zona euro. Él lo llamaba análisis de la zona monetaria óptima. Se trataba de ver como afectaba la implantación de una moneda única, en países con economías muy diferentes. A la vista del planteamiento se llegó a que dichos países deberían cumplir, cada uno, una serie de condiciones, y que se estamparon en los Acuerdos de Maastricht, a saber: que tuvieran una inflación parecida, que tuvieran tipos de interés parecidos, que la deuda pública no superase el 60% del PIB (Producto Interior Bruto, en fin la suma de todo lo que se factura, evitando duplicidades) y que el Déficit público no superase el 3% del PIB.

A la hora de constituirse la zona euro, entraron todos los que cumplieron. A saber convencidos de qué bondades. Algunos incautos, seguramente llevados como país, para beneficio de solo unos pocos, los promotores o tal vez ni ellos, sino los que hicieron el cauce para éstos. Y es que cada uno es de su padre y de su madre, y casi más los que se exaltan vociferando la patria, mientras solo quieren más y más para sí mismos, sin atisbo de proporcionalidad o reparto. Y así, sin ir más lejos, esta España nuestra, pasó de tener en 2007 un Superávit del 1%, a tener un déficit del 11% en 2009, sabiendo que no debían pasar del 3%. En 2010, Obama, Sarkozy y Merkel, o sea los que apenas tenían paro (6 o 7%), y tenían los derechos de cobro bancarios, le dieron el toque a Zapatero, para que bajara el déficit al 9%, con vistas a reducirlo al 6% en 2011, y al 3% en 2012. O sea que no siguiera con el despilfarro público, pues no era la forma de minorar el 20% de paro, incluido más del 40% de paro juvenil.

Luego estaba la condición de la libre circulación de mano de obra y de capitales. Y efectivamente el dinerito va donde más le conviene, por eso se habla de la fuga de capitales. Pero los trabajadores no se mueven con tanta facilidad, al encontrarse con las limitaciones humanas, esto es idiomáticas o culturales, o burocráticas, por ejemplo la falta de reconocimiento mutuo de títulos. Los programas Erasmus y similares, se diseñaron para suplir estas carencias. Y los acuerdos de Bolonia, en el mismo sentido. Pero al mismo tiempo resuenan las voces que tachan a tales empeños, de buscar el debilitamiento de las soberanías nacionales, esto es, que cada uno no quiere ser parte de una gran familia, quiere ser de su padre y de su madre.

Y para cuando el Instituto Goethe enseñe alemán a los demandantes de empleo (que siguen las instrucciones de sus gobernantes, patentes o soterrados), a la mano de obra se le requerirán otros méritos, para que no lleguen a convertirse en advenedizos invasores. Cada uno en su casa y Dios en la de todos.

Pues eso de ser ciudadanos del mundo, no deja de ser como que el amor lo puede todo, o que juntos podemos, cuando luego cada uno cierra la puerta, de su casa, por dentro, mientras desea que alguna de las personas salgan y no vuelvan ni de visita. Mientras un lacayo del banco no deja de recordar que la casa es suya, mientras su jefa tantea la conveniencia de largarse con lo que se cuenta, mide y pesa, dejando al lacayo y a los moradores con el culo al aire. Claro que ella no ve a unas aves que la sobrevuelan dando círculos. A las que a su vez tantea una comuna de aparentes pordioseros que se atiborran de parrilladas, mientras descubren con horror que están indagando, en contra de sus costumbres, como pegar el palo donde no hay peligro de muerte. Claro que no tarda en aparecer una extraña dolencia, que ni su dios sabe de dónde salió. Mientras un mendigo, coge el revólver, el puñal los pesos y se marcha tarareando el canto que ahora les traigo, y que es el mensaje de mi  canción, “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida” “quien a hierro mata a hierro termina” “Si naciste pa martillo, del cielo te caen los clavos” ¡Ay dios!

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