Opiniones

Ignacio Belanche

Rebelión en las aulas En el IES Matarraña nos reunimos en septiembre para valorar qué podíamos hacer ante el tijeretazo aplicado a la plantilla (3 plazas y media menos, - 7%), el aumento en las horas lectivas y de alumnos por aula, las distintas instrucciones de inicio de curso respecto a Zaragoza (contingencias en caso de nieve o cumplimiento del horario tipo fábrica -8.30-14.30 non stop-), la desaparición de la extra de navidad, …. Pese a la diversidad de opiniones se acuerda no tocar las actividades extraescolares pues creíamos que sólo perjudicaba a los chavales.  Decidimos reunirnos en la puerta del centro todos los miércoles en el 2º recreo, nos informamos sobre los cambios que se avecinaban con  la LOMCE, secundamos en un 60% la Huelga del 14N, asistimos a las distintas movilizaciones y asambleas, … y al final, teníamos la sensación de que nada cambiaba.  El recorte salarial de los meses de verano al colectivo interino (más del 40% de la plantilla) ha sido la gota que ha colmado el vaso. 

El pasado 28 de noviembre en un claustro extraordinario el profesorado se reúne para acordar qué posturas tomar.  Tras varias propuestas y un intenso debate se acuerda retrasar la entrega de los boletines de notas como forma de llamar la atención sobre el deterioro general en la vida académica y escolar.  Se decide convocar a los padres a una reunión (10 de diciembre) para explicarles esta postura, qué razones la motivan y cómo les va a afectar a sus hij@s.  El 4 de diciembre Heraldo publica  “Los profesores del instituto Matarraña no pondrán notas «por los recortes» “.  Esa misma mañana, la directora provincial de Educación en persona llama por teléfono al centro para “recordarle” al director la obligación que entregar las notas y de mantener informadas a las familias.  Se le explica que el proceso de evaluación se va a llevar a cabo como siempre (con calificaciones, sesiones de evaluación, etc…) pero que no es exacto que nos neguemos a poner notas.  Unos días después llega al centro un escrito del Inspector Jefe en Teruel en el que también nos “recuerda” que de no hacerlo así se incurriría en falta grave según el Reglamento de Régimen Disciplinario de los Funcionarios de la Administración del Estado.  (Es decir, incoación de expediente que lleva aparejada la suspensión de empleo y sueldo por el periodo que dictaminen).

En la asamblea de padres a la que asisten unas 200 personas se hace una exposición sobre los cambios que se avecinan con la LOMCE, se alerta sobre nuevos recortes en la plantilla para el curso que viene (90 millones € de reducción en personal educativo para 2013)  y cómo puede afectar a un instituto rural y pequeño como el nuestro. Se garantiza a las familias información sobre el alumnado. Finalmente, los padres allí reunidos deciden trasladar la información a sus respectivas localidades y apoyar al profesorado del centro, abogando por no recoger o devolver los boletines de notas el día 21 de diciembre.

En definitiva, hemos tratado de mostrar nuestro malestar sin perjudicar al alumnado.  Seguimos creyéndonos nuestra profesión y apostamos por ejercer en el medio rural con los medios humanos y materiales suficientes para poder desempeñar nuestra profesión dignamente. La lucha continúa y continuará.  Como alguien dijo, “el otoño es suyo, la primavera será nuestra”.

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