Opiniones

Jorge Abril

Reyes republicanos

Siempre he sentido predilección por la tradición de los gigantes y cabezudos de Alcañiz, a pesar de que nuestra ciudad no se caracterice por tenerlos muy cuidados y mimados. Los cabezudos y los gigantes, como las vetustas piedras de nuestra plaza de España y como  la torre gótica que es  testigo vivo de la historia de nuestra ciudad,  se intergra en este rico y variado  patrimonio cultural  tan propio que  nos acompaña a lo largo de todo el ciclo de nuestra generación. Cuando éramos pequeños, corríamos aterrorizados delante de ellos, en la adolescencia los sacábamos y dábamos varazos a los chavales, y ahora cuando eres padre, acompañas a tus hijos para que puedan verlos y tocarlos.

Siempre me provoca cierta emoción  observar la salida de los gigantes del Ayuntamiento y ver al Rey y la Reina de Alcañiz bailar como un ciudadano mas al son de la charanga, dar vueltas y vueltas alrededor de uno mismo y observar como la corona y el cetro no es un elemento de poder sino un objeto decorativo. Los gigantes reales  al bailar en medio de la plaza y entre las callejas del casco histórico de Alcañiz parecen mostrar su   su humildad ante los ciudadanos y dejan al lado su poder real para mimetizarse con todos nosotros, pasar un buen rato , reír con tus amigos y tus hijos y olvidar por un momento los sinsabores que nos acosan día a día.

Corren malos tiempos para la Monarquía y poco a poco se están quedando sin apoyo  social  y sin el aval ciudadano. Les recomendaría que la proxima vez que el Rey se quiera  operar  la cadera fuera a un Hospital Público y no a una clínica privada, que dejara los viajes a los países árabes para promocionar  los intereses del  IBEX 35 y se acercara de vez en cuando a ayudar a algún comedor social de nuestro país. También les recomendaría a la casa real  que dejaran sus zapatos de cordel castellanos, su polo de marca y el club de vela de Palma de Mallorca y se acercaran a alguna fiesta de algún pueblo de interior. Que dejen de lado los escoltas y que bailen como nuestros gigantes a golpe de charanga como un ciudadano mas si no quieren que se asalte al final el palacio de Invierno. De ellos depende.


 

Compartir

Otros artículos de opinión

Image