
De Erik el Belga a Manolo el electricista
Cuando se dio la noticia de la detención del autor del robo del códice, la sensación de alivio fue enorme, pero cuando iban goteando los detalles, un sentimiento de consternación, se iba adueñando de todo el mundo. La cantidad de dinero incautada, hacia suponer que el tesoro se había vendido, quizás que había salido del país, y que la recuperación podía durar una eternidad. Al aparecer el códice, este sentimiento no desapareció, pues teniendo en cuenta que le habían encontrado dos millones en billetes a Manolo, y que estos delincuentes no consiguen ni un 10% del valor de los objetos, seguramente estamos ante un expolio continuado de obras únicas de valor incalculable. Manolo se hace el gallego y no suelta prenda, pero 2 millones de EUR, mas propiedades inmobiliarias, mas seguramente otros caprichos como coches etc., seguramente estemos hablando de 3 millones, a mi entender esa cantidad no se ha reunido con robos esporádicos de calderilla en los cepillos.
Después del saqueo y vandalismo de las tropas napoleónicas, la desamortización de Mendizábal, con consecuencias todavía más perniciosa, la desidia posterior hasta fechas muy recientes, los daños al patrimonio han sido enormes, incalculables e irreparables. Unos bienes de características tan heterogéneas como retablos, imágenes, documentos, libros, y hasta construcciones, dispersos por todo el territorio, no se pueden asegurar totalmente contra esta delincuencia, pero una revisión de la legislación, con un endurecimiento de las leyes, -no estoy hablando de cortar la mano a los ladrones- pero si de dar un mensaje claro a estos delincuentes y sobre todo a sus cómplices, como los anticuarios sin escrúpulos, enlaces necesarios entre ladrón y cliente final. No conozco la legislación, pero seguramente no es arriesgado pensar por ejemplo, que un traficante de drogas condenado en EE UU no disfrutara jamás de mansiones, coches, u otras riquezas adquiridas.
Unas leyes contundentes, que dejaran bien claro que a un delincuente con delitos contra el patrimonio se le expropia no solamente lo necesario para reparar daños, sino que se le fiscalizarían todas las propiedades adquiridas por el y su familia directa: padres, hijos, hermanos y cónyuges, y expropiarles todas propiedades que no sean demostrablemente limpias: herencias, rentas por el trabajo, etc., reduciría a mi entender considerablemente esos delitos.
inero que se cobra en las trastiendas sin facturas, o se paga por debajo del mostrador, es difícil de controlar, y mucho mas estando rodeado de paraísos fiscales, pero la seguridad de no poder disfrutarlo jamás si te cogen, quizás tuviera un grande efecto disuasorio.
Bueno, lo de la mano, quizás habría que replanteárselo, si esto no tuviera efecto.
