Opiniones

José Lop

Para la Sra. Presidenta doña Luisa Fernanda Rudi
Sra. Presidenta: he vivido mas de 30 años en Alemania, por circunstancias profesionales entre una cantidad podríamos decir representativa de la clase media, mas de 2500 empleados con titulo universitario, de los cuales, un gran numero de ellos eran hispanófilos, visitantes con mayor o menor regularidad de nuestro país, no había ninguno entre ellos que no hubieran hecho un viaje a España visitando nuestros paradores, o lo tuviera en sus planes a corto o medio plazo. Con frecuencia se acercaban a mi semidesconocidos, (éramos 4000 empleados, conocías por razones de trabajo unos 300), para hablarme de su viaje a España de parador en parador, como experiencia única, inolvidable. El prestigio que gozan los paradores, y como consecuencia otorgan a la marca España es de un valor incalculable, y no solamente por la calidad y singularidad de los establecimientos, sino principalmente por que todos visitantes redescubren el país, que en cierto modo creían conocer, pues sacados de los lugares clásicos mas atractivos, Gaudi, el Prado, Toledo y Granada, conducidos a esos pequeños lugares desconocidos fuera de las grandes rutas quedaban sorprendidos por la gran riqueza cultural de gran valor histórico distribuida por todo lo ancho de nuestra geografía. Lugares como Sos del Rey Católico, Teruel con su mudéjar, Soria con su románico, por nombrar solamente algunos de ellos, dejaban por lo menos sorprendidos a todos los visitantes, que con frecuencia ya estaban planificando la próxima ruta. He mirado su currículo, y como economista entenderá usted bien el valor que para la economía de estas, en su mayoría, pequeñas poblaciones tienen los paradores, unos 40 puestos de trabajo, traen a unos viajeros con alto poder adquisitivo, que compran y consumen en la región; hay pequeños negocios de productos típicos que afirman, que sin el parador no podrían existir, y esto lo se de primera mano, pues de regreso en España precipitadamente por razones de salud, trabajé en el parador de Alcañiz cuatro años, con lo que hemos llegado a la segunda parte.

La lamentable situación financiera de la empresa Paradores SA, tiene dos causas, además de la conocida recesión, se debe principalmente a la mala gestión, lo digo como modesto conocedor de la casa. Siempre se ha puesto paradores en manos de políticos descolgados de las listas, o que han perdido su función, en la mayoría de los casos desconocedores del negocio, y esto era lo peor, nunca venían solos, sino que arrastraban a todo su clan, al que había que hacer sitio, con puestos bien remunerados sin aligerar el lastre que los anteriores habían dejado, lo que condujo a una dirección hipertrofiada, donde una dirección general para la adquisición de azucarillos para el café, con unas secretarías para diseñarlos y personalizarlos, ya no hubiera causado extrañeza alguna. Esta colmena de paniaguados cuando se ponía activa, las ideas llamémosles peregrinas que aportaban, en el mejor de los casos entorpecían el buen funcionamiento, en la mayoría lo perjudicaban.

Para terminar me tomo la licencia, o mejor dicho la osadía de ofrecer mis recomendaciones bien intencionadas: Con un tamiz bien tupido filtren toda la administración central, busquen un gerente con experiencia, dentro de la casa, y si no lo hubiera fuera de ella, buen conocedor del negocio, cumplan sus promesas de combatir el nepotismo y no usen paradores como una finca, para el disfrute de políticos en desuso. Paradores como buque insignia de la marca España en turismo, no se puede subastar, ni mucho menos desguazar.

Sra. Presidenta, defienda los paradores de Aragón como prometió, defienda Paradores, exija del ministro Sr. Soria que depure responsabilidades en la oficialidad que ha conducido la nave a encallar en el banco de arena, y no se castigue a la tripulación, que con tesón ha remado, por una retribución muy modesta, por mantener la nave a flote.

Le saluda atentamente.
José Lop

PS: Si despiden a los paniaguados, regístrenlos al salir, se llevaran hasta los cubiertos.
Participen en la recogida de firmas de apoyo

Compartir

Otros artículos de opinión

Image