Algunos de ustedes pensarán que cuando digo orientales me refiero a las personas del exótico Oriente. Pues va a ser que no.
A pocos kilómetros de nuestro queridísimo territorio se encuentra la región más oriental del norte de España. Efectivamente, algunos de ustedes ya lo habían adivinado, ¡si! estos vecinos tan solidarios a los cuales no les voy a recordar que el único trasvase que se ha hecho en esta Comunidad Autónoma ha sido para llevar agua a Barcelona.
No les voy a echar en cara que se la llevaron con el beneplácito de ese famoso tándem Almunia-Iglesias (o tanto monta). Debe ser que Barcelona no tiene cinturón industrial, y como son tan pitos tienen depósitos de transferencia donde se separa el agua de boca.
No les voy a recordar tampoco el archivo de la Corona de Aragón y … Y aquí sí que no hay tanto monta, cuando lo normal hubiese sido que estuviese en la capital del reino y no en la ciudad condal.
No les voy a recordar el expolio de los bienes de la franja, que con múltiples tretas no hay forma de que los devuelvan.
No les voy a recordar que esta tierra rica en trabajadores e industria se hizo grande gracias a un movimiento de gente(eso sí fue un trasvase) que se fue de nuestros pueblos, dejándolos casi vacíos para hacerse ellos grandes, y ahora se vanaglorian.
No les voy a recordar que bajo el tapujo de la cultura intentaron colonizar con su gramática una riqueza lingüística posiblemente más antigua que la de ellos y beneficiada por un adepto pancatalanista que estudió en el seminario de Lérida (tendrá algo que ver con los bienes).
No les voy a recordar que por cuarta vez consecutiva que en esta región nos lanzamos a la organización de unas olimpiadas con el fin de mejorar infraestructuras, medios y generar algo de trabajo non ponen el palo en la rueda presentándose ellos también para generar división y, por supuesto, menos posibilidades.
Pero algo sí que les voy a echar en cara ¡sí! El hecho de que con un corredor central, el cual no les perjudica, y si es así más nos perjudica a nosotros, vienen con que no se haga, como siempre, abusando de solidaridad para decir ¡no!, como siempre devolviendo con la misma moneda la cual siempre que ha sido por nuestra parte les hemos pagado.
