Opiniones

Juan Carlos Bosque. Carpe Diem

Tal vez es momento, una vez finalizado el mundial de Moto GP y  el de Fórmula 1 de 2011, de realizar una reflexión serena sobre los luctuosos acontecimientos vividos en los deportes del motor durante la presente temporada.  La muerte de Marco Simoncelli el pasado día 23 de octubre en Sepangcausó una profunda conmoción.  No fue el único acontecimiento trágico del año; una semana antes, el piloto británico Dan Wheldon moría en las Vegas, en una carrera de coches de las series Indy Car. Dos desgraciadísimos accidentes, que sin embargo, no pueden obviar los enormes esfuerzos realizados desde las federaciones internacionales de automovilismo y motociclismo, para garantizar la seguridad en las competiciones.Sin tener en cuenta las pruebas menores, 61 pilotos del Campeonato del mundo de motociclismo y  45 pilotos de Fórmula 1 han perdido la vida desde 1950.  Algunos de ellos en accidentes absurdos,  como Alan Stacey en el GP de Bélgica de 1960, al golpear un ave su cara y perder el control delLotus que pilotaba, o Tom Pryce en el GP de Fórmula 1 de Sudáfrica de 1977, golpeado en la cabeza, por el extintor que llevaba un comisario, al que atropelló mientras cruzaba la pista para socorrer a otro vehículo.

Otros accidentes han causado auténtica conmoción, como el de PiersCourage, en el GP de Holanda de 1970 disputado en Zandvoort,que atravesó una alambrada, golpeó unas dunas de arena con su De Tomaso-Ford, y estalló en una bola de fuego que cubrió todo un campo con combustible en llamas. Quienes trataban de ayudar no podían acercarse a menos de 20 metros. Los bomberos del circuito no tuvieron espuma suficiente para apagar el fuego, y debieron esperar,horrorizados e impotentes, a quese apagase solo, con el piloto dentro, para luego ahogar los restos con arena, a paladas. Mientras... la carrera continuó.  Jochen Rindt, ganador esedía, lloró en el podio al enterarse de la muerte de su amigo Pierce.Rindt ni siquiera imaginaba que a él también lo llorarían un mes y medio más tarde... en Monza.Von Trips estrelló su Ferrari en 1961 en el GP de Italia, y 15 espectadores fallecieron con él. 

Pero la mayor desgracia del mundo del motor se produjo el 11 de Junio de 1955, en las 24 Horas de Le Mans, cuando el Mercedes 300 SLR de Pierre Levegh chocó contra el Austin Healeyde Lance Macklin y fue catapultado hacia un terraplén, donde rodó varias veces antes de volar hacia la multitud de espectadores.  La revista “Life”, en su cobertura de la historia describió“El capó del automóvil decapitó a los aglomerados espectadores como una guillotina. El motor y el eje delantero cortaron como una batería de artillería. Y el cuerpo del automóvil, de magnesio, se incendió como una antorcha, quemando a otros hasta la muerte”.82 espectadores murieron y 76 resultaron gravemente heridos; Levegh fue lanzado de su automóvil,  sufrió una fractura mortal en el cráneo, yMercedes se retiró de las carreras durante los siguientes 30 años.  Francia, España y Suiza prohibieron las competiciones automovilísticas,si bien los dos primeros países revirtieron la prohibición al aumentarse las medidas de seguridad. En Suiza dicha prohibición duró más de 50 años, hasta 2007.JonhFitch, piloto e ingeniero, era el compañero de equipo de Levegh, que esperaba en el pit para coger su relevo.  Quedó tan impactado por el accidente que dedicó parte de su vida a desarrollar sistemas de seguridad para los vehículos y las pistas.  Inventó la barrera de Fitch, que está instalada en multitud de carreteras en USA, y las barreras de compresión y desplazamiento de Fitch, ambas utilizadas en los óvalos americanos.  Para los coches ideó la cápsula de control completo de Fitch, y también fue el creador de la terapia de traccíon de columna cervical Fitch.  Cada tragedia ocurrida en la historia de los deportes del motor ha supuesto una lucha renovada por mejorar los protocolos de actuación de los comisarios y servicios médicos, de los circuitos, de las vías de circulación y emergencia, de los vehículos y del equipamiento del piloto.  Por eso la creación del “FIM Institute” en Motorland adquiere una importancia tan relevante, que todos los conocedores de los deportes del motor aplaudimos.  Un lugar para que todos los JonhFitch del mundo del motociclismo puedan desarrollar sus proyectos de I+D+i de seguridad.  Del mismo modo que las tragedias de Ambrosini, Tordi, Stadelman o Graf hicieron aumentar la seguridad en las carreras de motos,hasta tal punto que sólo 4 pilotos han perdido la vida en el mundial de motociclismo en los últimos 18 años, sin duda la muerte de Dan y Marco nos servirán para incrementar los protocolos y medidas de seguridad todavía más.  Ciao Sic.

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