La Milla Verde: carta a un ayuntamiento andaluz.
¡Eureka!, tenemos carril-bici en mi pueblo, un pueblo muy bien comunicado. Tenenos un tramo importante del carril que nos acerca en un plis-plas al tren, al parque o simplemente a disfrutar de ejercicio físico aerobio tan saludable para todos. Y la esperanza de que se prolongue aún mas en un itinerario inteligente y bien diseñado, sin bordillos ni recodos con sorpresa.
Aquí, con esos pocos grados de menos con respecto a otros lugares urbanos, tenemos el privilegio de poder disfrutar de paseo o recados matinales en bici a pesar de la caló , durante mas horas y mas dias al año.
Aquí, tenemos sitios preciosos para visitar en bici con familia o amigos para comer como personas civilizadas llevándonos de vuelta en nuestras bicis, tooooda la basura inorgánica y llevándonos o enterrando con su técnica, la orgánica.
....Pero es que todavia no hay mentalidad ni de dejar los parques como nos lo encontramos, ni de carril-bici.
Salir en bici ahora es posible, si, siempre y cuando te acostumbres a una carrera de obstáculos permanente entre las que las cacas de perro son las menos importantes pues no es la gravilla que se escapa de arriates adyacentes que harian derrapar,no, las cacas forman parte del paisaje urbano fuera y dentro del carril y además pueden sortearse con mas o menos éxito...
Perros sueltos, pobres animales de cuatro patas ,llevados en muchos casos por los de dos, por en medio, de espaldas y hasta con auriculares, que no se cortan un pelo en improperios cuando avisas con ese timbre cantarín de que vas-pa-llá y finalmente tienes que frenar hasta que se dan por enterados....
Paseantes despreocupados con o sin auriculares cuya trasera aparece de improviso en una recóndita curva y que no atropellas de puro milagro pero que te bronquean, encima.
A veces son varios. Varios perros cuyos movimientos son completamente impredecibles ,de cuatro y de dos patas. Los de cuatro no bronquean sino que juegan a seguirte, te adelantan y se colocan a dos patitas frente a tu rueda delantera, pobrecillos que no tienen la culpa de andar sueltos y les resulta simpático ese trasto de dos ruedas con gente encima...
A la salida del parque, cuyas puertas lindan con el carril y no permiten al ciclista visionar absolutamente nada, salen visto-y-no-visto gentes, perros, bicis y hasta amotillos . Sin mirar previamente, sin asomar tan siquiera el careto, nada.
Al cruzar la calle hay que encomendarse al santo de nuestra devoción para que el automovilista pare. Pero no toda la culpa es suya:
Hay coches aparcados a su derecha hasta el mismo límite del carril y no ven venir al ciclista. En algún tramo hasta camiones y camionetas. No existe una ralla amarilla 10-15m que lo impida...,tampoco aviso con señal de tráfico gigante, triangular y bici dibujaita en medio porque el carril, con ese color, ese ancho y la perspectiva de un conductor, se camufla fácilmente con el asfalto...
A veces de noche, a pesar de esas megacañones de luz que enfocan a los edificios y se estrellan contra el atribulados insomnes y que cuesta una millonada mantener y que desafian ya a la nueva ley contra la contaminación lumínica, muchos ciclistas van sin luces ni reflectantes y los automovilistas de mi pueblo, por poco mentalizados que estén al fenómeno-bici, no son adivinos....
Además, las bicis no hacen ese ruido macarra(¿1000 dB?) de las amotillos con las que nos castigan las tardes y noches los aprendices de macho-machote que se pavonean no sabemos delante de quién.
Tampoco tienen el cláxon insistente y de mucho mas de 60dB de salid a por la bombona ya de los camiones de butano, o la locución a toda pastilla tipo mítin, del tapicero, castigos diurnos si-o-si al mas puro estilo de Bombay(India).
No, las bicis son silenciosas y solo poseen ese timbrecillo musical que a nadie asusta...
Ayer me decia un amigo austríaco que en Viena, excepto las cacas de perro y los perros, pasaba lo mismo en el carril-bici que lleva ya 15 años en uso; mal de muchos...
¿Será que el color verde y el punteado de rallitas blancas atraen inconscientemente a la meditación zen caminando por ella?, porque yo cederia con gusto de vez en cuando ese uso alternativo del carril si el personal mejorase,
tambien sus formas habladas y gestuales...
Algunos padres y madres cilistas, incautos, llevan a sus chiquillos y sus bicis en procesión como si ésto fuera Holanda....
A este paso podrán ir tranquilos llevando a sus nietos, pues ahora, lo que es ahora, como en el trapecio, peligran las vidas de los artistas...
Lo suyo seria que el tanto tiempo deseado carril-bici no se convierta en una milla-verde de incierto paradero y que los angelitos-de-la-guarda de cuadrúpedos y no cuadrúpedos puedan respirar de vez en cuando...
Así que, si no tienes aún en tu pueblo el carril-bici, cuando las barbas de tu vecino veas cortar......
