Ya puedes dejar de hacer el mico. Simplemente no te quieren. Simplemente no quieres
Las programaciones mentales absurdas y obsoletas condicionan nuestra vida presente. Si son repetitivas acabamos creyendo lo que no es. El tan cacareado pensamiento positivo se confunde al interpretarlo con una actitud de boba condescendencia con todo. No es así. El pensamiento positivo es ver la realidad de las cosas, las cosas tal y como son aunque no nos gusten. Es infinitamente más sano ver las cosas tal y como son que vivir en una fantasía que más pronto que tarde acaba estallándonos en las narices con toda su crudeza. Ver de este modo permite actuar, aceptar y comprender. Tomar decisiones, si es el caso. Al final el malestar inicial de la situación se diluye. Te explicaré una historia.
Una niña juega en el parque y el niño que le gusta aparece, a ella se le ilumina la cara. No hay nada como el maravilloso primer amor. ¿Juegas conmigo…?-dice dejando caer las palabras y los ojitos. El niño se acerca, la empuja y la tira al suelo. Y lo peor de todo le dice: eres como una caca de perro.
Entre sollozos, no es para menos, la niña acude a su madre y le explica la dolorosa situación que ha vivido. La mamá la abraza con amor y le dice: -Hija, eres preciosa. Lo que le pasa a ese niño, es que le gustas. ¿Te suenan situaciones parecidas? No ya de niños si no entre adultos. “Seguro que no te llama por que ha perdido tu número” Hay algunas pelis sobre esto y un video en You tube que se titula “Simplemente no te quiere”. Son dos minutos memorables.
Muchas de las absurdas programaciones con las que funcionamos fueron instaladas en la niñez. Los padres no pueden, no podemos a veces hacer otra cosa porque a su vez fueron y fuimos programados así.
La niña del video hace una programación falsa de la realidad. “Ese niño simplemente no te quiere, no le gustas y por eso se ha comportado así” hubiera sido una respuesta sana, por parte de la mamá. Entrar a maldecir al niño y su pésima educación es otra actividad insana a la que nos entregamos con entusiasmo y que tampoco sirve. Es como escurrir el bulto y seguir dejando oculta la realidad.
Si alguien nos trata mal es porque no nos quiere, no le gustamos y fin de la cita, que diría Rajoy.
No es necesario ni buscar porqués ni paraqués. Esta es la realidad. Es decir, se acabó el hacer el mico para que te quieran a toda costa o poner a caer de un burro a quien no te quiere o entrar en shock (“a ver si dando pena…”) Al reconocer esto se produce una liberación hacia ti y hacia la otra persona o situación. Te liberas de la culpa y de basura mental como: “Si no me quiere es que soy....” “No soy lo suficientemente….” o “merezco que me pase esto”.
Te liberas de tu orgullo y de otras frases memorables del estilo: “Es que soy demasiado buena/o para… “”No puede soportar mi luz…”y tontadas por el estilo.
Si la situación se da al revés. Eres tú el que no deseas estar con alguien o con algo, es más saludable reconocerlo, de lo contrario estás engañando al otro y a ti. Eso sí, lo mejor sería que te despidas de buen rollo y sin decir eres caca de perro, pero despídete y márchate.
Frizt Perls en su terapia gestáltica dice:
Yo hago lo mío. Tú haces lo tuyo.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas.
Tú no estás en este mundo para llenar las mías.
Tú eres tú y yo soy yo.
Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.
Si no, no puede remediarse.
¡!!Ánimo y Buena suerte!!!
